Hoy sin motivo aparente os cuento cual es mi visión sobre la magia... ¿Así porque sí? ... SI
La compararé con la cocina.
Todo cocinero tiene sus ingredientes, sus cuchillos, su receta, su menú, su cocina y una mesa donde se sirve el plato.
Vayamos por partes…
Los ingredientes son las ideas, los sueños, los deseos, todos aquellos imposibles que quieres conseguir y mostrar al mundo. Al fin y al cabo nuestra materia prima, y cuanto más frescos sean los ingredientes, más sabroso será el plato.
Los cuchillos son los elementos que usa el mago… Todo cocinero tiene sus propios cuchillos con los que trabaja, se siente cómodo con ellos, los conoce y los domina.
Nuestros elementos deberían cumplir los mismos requisitos. ¿Con mi baraja puedes hacerlo? Claro que podría… Al igual que cualquier cocinero puede hacer un plato con otros cuchillos, ahora bien, si le das un cuchillo mellado o de diferente tipo… no trabajará igual, los cortes serán menos finos, es más probable que se corte al no estar acostumbrado a ese cuchillo, tardará más, etc.… Por consiguiente el plato no sabrá igual. Ahora bien, ¿es peor cocinero por negarse a cocinar en unas condiciones que no considera correctas? Veo innecesario responder a esa pregunta.
La receta… El delicado tema de las recetas, hay varios tipos de recetas.
-Hay recetas publicadas, populares y libres… Todos tenemos derecho a cocinar unos huevos fritos en nuestro restaurante. Cada cocinero le puede dar su toque, una pequeña especia nueva que le aporta otro matiz, una nueva presentación, o simplemente hacerlos tal cual.
-Luego están las recetas propias, un cocinero puede tener una receta propia y querer compartirla con el mundo, si quieres introducirla en tu cocina eres completamente libre de hacerlo, ahora bien, lo mínimo que le debes al creador es el reconocimiento de su trabajo y trabajar el plato hasta que sea digno de ser presentado, no se merece menos. Además si quieres ser alguien y no ser simplemente la sombra de otro, dale tu toque y hazlo tuyo.
-Y las recetas secretas… Recetas que se guardan celosamente para que nadie pueda reproducirlas por cuenta propia, quizá pasó de generación en generación, la creaste tú mismo, o la descubriste por accidente. Seguramente sea el plato estrella. ¿Qué derecho tienes tú de robarle esa idea a nadie? Es algo personal y propio, si te gusta, que seguro que lo hará, admíralo, saboréalo, disfrútalo, felicítalo. Si quieres tener una receta secreta propia… ponte a trabajar en ella.
¡Cuidado con ser original! Lo original no tiene porque ser bueno, ni mucho menos, quizá a nadie en la vida se le haya ocurrido cocinar mejillones con kétchup y chocolate blanco… Como original, lo sería y mucho, pero malo... mucho más que original.
Para crear una receta hace falta gusto, y para crear un juego de magia hace falta sensibilidad.
El menú es el arte de combinar los platos cronológicamente durante toda la comida.
Estamos en las de antes, hay menús que funcionan porque funcionan y son populares.
De primero ensalada del día, de segundo escalope de cerdo y de postre helado, bebida y pan. No hay más vuelta de hoja.
Ahora bien, con la infinidad de platos que existen ¿Porqué no aprovecharlos y hacer de tu menú algo único y exquisito?
No estoy hablando de crear nuevos platos súper originales, sino que con los platos que sientes tuyos, que tienen tu toque y que dominas perfectamente, crees el menú ideal.
Saber que entrante vas a poner en primer lugar sabiendo cual será el primer plato y como combinarían los sabores de ambos, en que momento colocas la mayor cantidad de comida, tener una buena la variedad en la comida, que no sea imposible comerte todo y se vuelva un infierno ver como llega otro plato (por muy bueno que esté), saber elegir el postre ideal para cerrar el menú, etc.…
Si eliges bien la cantidad de platos que sabes o que puedes llegar a cocinar, con las posibilidades de combinarlos en el orden que quieras, añadiéndole la forma en la que quieras presentarlos, tienes una infinidad de posibilidades para que tu menú sea PERSONAL, único y especial.
La cocina ese lugar donde se guisan los imposibles, nuestro espacio, una mesa, un escenario…
En ella necesitas tener tus cuchillos en su sitio, los ingredientes listos, la receta clara y saber perfectamente el orden en el que vas a cocinar los platos.
Tú tienes que saber cuales son las condiciones ideales que necesitas para hacer tu magia, una mesa a la altura adecuada, un buen tapete, una iluminación correcta, etc.…
Al igual que todo cocinero necesita unos buenos fogones, un extractor de humo, un fregadero...
Sin esas condiciones no vas a poder cocinar tus platos de una forma ideal. En caso que te falte alguna de tus necesidades tendrás que empezar a buscar formas de solucionarlo prescindiendo de la calidad inicial.
Si un espectador me pide magia en la calle y mi “cocina” es el capó de un coche… Existen dos posibilidades:
-Decido hacerle magia:
Obviamente lo mejor que le voy a poder hacer es un bocadillo de mortadela ya que solo necesito un trozo de pan, abrirlo con los dedos y meterle la mortadela dentro.
Es cierto que con hambre de magia le sabrá a las mil maravillas, pero no nos equivoquemos, sigue siendo un bocadillo de mortadela comido con hambre.
Además creo que es justo tanto para el espectador como para la magia decirle que es un bocadillo de mortadela. Explicarle que no va a ser, ni mucho menos, la mejor magia que podría presenciar, pero en las condiciones que tenemos… Es lo que le puedo ofrecer.
-Decido no hacerle magia
Porque soy fiel a mí estilo de cocina y no quiero desmerecer mi trabajo y mi arte, si quiero que recuerden un plato mío… que no sea un bocadillo de mortadela.
Se le explica amablemente y se le invita a que vaya a verte cualquier día que tengas una actuación.
Y por último
la mesa donde se sirve el plato, en el recinto que haces tu magia... Siendo muy extremista… puede ser que tengas la mejor cocina del mundo y tus comensales tienen la mesa en un vertedero.
Tu eres capaz de hacer todos tus juegos perfectamente, pero la gente no es capaz de verlo bien, el sitio es ruidoso, esta lleno de gente borracha, está a la luz del día, la gente tiene que estar de pie para verte, etc.…
Si después de todo el trabajo anterior el espectador no puede sentarse cómodamente y preocuparse exclusivamente de disfrutar de tu magia… ¿Qué sentido tuvo entonces todo?
Al fin y al cabo todo se hace para que el espectador disfrute de una experiencia imposible, fascinante e inolvidable. No me entra en la cabeza que no se le facilite al espectador las mayores comodidades para disfrutar de tu espectáculo.
Al igual que a un comensal se le pone la mejor mantelería, unas sillas cómodas, cubertería de calidad, un salón bien decorado a una temperatura agradable y con un buen hilo musical de fondo…
Cuando se les da todo eso y luego disfrutan de un autentico manjar con una agradable compañía (Que tiene que ser la tuya), es cuando tendrán ganas de volver, les contarán su experiencia a su gente con una sonrisa en los labios y apreciarán que esto es un arte que en cierta medida ya forma parte de su vida.
Daniel Collado.