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¿Qué significa estar en Gracia de Dios?

Hola amigos. Con gusto respondo a esta pregunta. Lo cierto, y si no quisiera complicarme mucho es que siempre se ha respondido con esta fórmula: “Estar en Gracia de Dios significa tener el alma libre de pecado mortal”.

El problema es que muchos no saben exactamente qué es el alma, qué es el pecado, y a qué se refiere con “mortal”… o bien, tienen ideas algo confusas… Así que trataré de explicarlo con palabras sencillas y más habituales en vuestra vida. Comencemos por aclarar algunos conceptos.

El alma: El ser humano no somos sólo carne. Nuestra persona es mucho más que eso. Antiguamente se decía según la filosofía de San Agustín, inspirada en Platón, que somos cuerpo y alma. El cuerpo muere, pero el alma permanece. Es cierto que otros santos filósofos cristianos, como Santo Tomás, lo explican de otra forma, pero ésta nos va a ayudar para comprender el concepto del que aquí estamos hablando.

El pecado: No vamos a entrar en una lista de pecados concretos… Os voy a dar la clave para en conciencia saber qué es pecado y qué no lo es. Imaginad que tenéis un amigo al que consideráis vuestro mejor amigo, y hacéis algo mal por vuestra parte que lo molesta o lo hace entristecer… Esa relación tan bonita que tenéis se estropea un poco, pasáis unos días en los que no te atreves ni a mirarlo a la cara, o incluso se rompe y se pierde. Algo así es el pecado, y los distintos tipos de pecado. El pecado, de forma muy resumida, lo podríamos definir como la ruptura de tu amistad con Dios y con los demás.

Pecado mortal: Hay pecados leves, que hacen que te olvides un poco de Dios… pero hay pecados graves o mortales que pueden hacer que rompas tu relación con Él. El pecado mortal lleva a esa ruptura total de tu relación con Dios. Eso no significa que no tenga solución. Para ello haría falta arrepentimiento sincero, propósito de enmienda, confesión y absolución por parte de un sacerdote mediante el sacramento de la penitencia en el que te impondría las manos y te daría una penitencia.

Imposición de manos: El sacramento del perdón es un regalo de Dios. No se puede realizar por teléfono ni por videollamada. Los apóstoles, ya hace 2000 años imponían sus manos a los enfermos orando por ellos y compartiendo así el don de Dios. En todos los sacramentos está presente la imposición de manos.

Pues bien, teniendo claros estos conceptos, comprended que estar en gracia de Dios significa lo contrario a estar en pecado. Es decir, es tener el alma limpia de toda mancha o pecado. Hay dos formas de estar: En gracia de Dios o en pecado. Lo fácil es estar en pecado. El ser humano es pecador, ya que perfecto sólo es Dios, y muchas veces metemos la pata. Por esto mismo santos como por ejemplo nuestro querido Domingo Savio quería confesarse con mucha frecuencia. Él quería estar siempre en Gracia de Dios. Tanto que Don Bosco le tuvo que frenar un poco… Me lo imagino diciéndole: “Domingo, no te ha dado tiempo a pecar”… ¡Él quería estar siempre en gracia de Dios”.

Piensa cómo te sientes cuando sales de la ducha: Tan a gusto, limpio , relajado y en paz… Pues imagina que la confesión es sentirse así, y aún mucho mejor, pero por dentro. ¿Por qué? Porque tras confesarte quedas limpio por dentro, o lo que es lo mismo: “en gracia de Dios”.

Otra ventaja de estar en gracia de Dios es que cuando mueres vas directamente al cielo. ¡No necesitarás el purgatorio! Tu alma estará lista para el encuentro con Él y la vida eterna. De lo contrario San Pedro te dirá… “Ey, no estás listo para entrar, prepárate un tiempo en el purgatorio, y ya hablaremos más adelante” Así que ya ves, al estar en gracia de Dios todo son ventajas. Es una forma de tener tu pasaporte listo para entrar directo en el cielo. Por eso a los moribundos siempre se le ha dado la extrema unción, por la que mediante la imposición de manos se les perdonaba todos los pecados. (Ahora conocida como “Unción de enfermos”, y aclarar que no es necesario estar muriendo para recibirla, sino que las personas mayores y enfermas la pueden recibir una vez al año simplemente por estar preparados. Nadie sabe ni el día ni la hora… )

Concluyo recordándote algo muy importante: Al igual que los Santos, estando en gracia de Dios, te sentirás pleno, con sentido, alegre, y con muchas ganas de hacer el bien. Esto no se trata de quedarse “a gusto” con uno mismo como cuando uno se ducha y se acuesta a dormir. Sino de estar preparado, com cuando uno se ducha para salir al encuentro de sus amigos. Estar listo por dentro para salir y cumplir la misión que Dios te ha encomendado. “Id por el mundo entero y proclamad el Evangelio” (Mt 15,14)

Así que ya sabes: Estar en gracia de Dios significa ser un auténtico amigo de Dios. ¡Es vivir ya en la tierra la amistad que respira la gloria de Dios que será en el cielo! Pero cuidado, el pecado puede destruir esta amistad. Busca un buen acompañante espiritual que te ayude a descubrir qué te aleja de Dios. No pierdas la condición humana más auténtica que es ser como Jesucristo; ni dejes de estar en Gracia, que es amistad con Dios. Es triste ver a personas vacías, sin sentido, solas y alejadas del amor de Dios aquí en la tierra. El pecado es muerte y la gracia de Dios es la vida. Demos testimonio de lo hermoso que es vivir en su gloria y adelantemos el cielo ya aquí en la tierra. ¡Qué hermoso compromiso para todos aquellos que queremos ser santos! ¡Qué así sea!

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