TRABAJO

  • Cuando un Salesiano sucumba bajo el peso excesivo, trabajando por las almas, entonces podréis decir que nuestra Congregación ha alcanzado un gran triunfo y sobre ella descenderán copiosas bendiciones del (XVII, 273).
  • Ánimo, si aquí en la tierra trabajas, en el cielo tendrás gozo eterno. (XII, 797).
  • Me consta que se trabaja mucho, esto me satisface, porque donde se trabaja incesantemente, el demonio fracasa. (X, 1054).
  • Sólo las buenas obras son las verdaderas riquezas que nos aseguran un puesto allá en el cielo. (XII, 328).
  • El dinero no puede llenar el corazón del hombre, sino el buen uso que de él se hace, es lo que produce la verdadera satisfacción. (I,129).
  • Trabajemos con fe, practicando nosotros mismos lo que recomendamos a los demás. (X, 992).
  • Como yo me sacrifico, entiendo que todos los Salesianos trabajarán por la Iglesia hasta el último aliento. (XIV, 229 – 613).
  • Trabajar con ahínco para preparar mejor nuestra salvación eterna. Este debe ser el fin de todo Salesiano y su continuo anhelo. (XVII,176).
  • Los Salesianos triunfarán en todo con la humildad, con el trabajo, con la templanza. (XVII, 301).
  • ¡Ánimo!. Todo pasa, sólo Dios Ama tu trabajo y no dejes de cumplir tu deber cada día. (P.M.1).
  • Si un Salesiano sucumbiese por exceso de trabajo, ganará otros cien para la Congregación. (XII, 382).
  • Nuestra Congregación os asegura: Pan, Trabajo y Paraíso. (VII, 600).
  • Recuerda siempre a todos los Salesianos el lema adoptado por nosotros: TRABAJO y TEMPLANZA. Son dos armas con las cuales llegaremos a triunfar en todo. (XIII, 326).
  • Ninguno entre a la Congregación con la esperanza de estarse con las manos en la cintura. (XIII, 424).
  • Si correspondemos a las gracias de Dios con el trabajo, con la templanza, con el buen ejemplo; el Señor se servirá de nosotros, de tal manera que quedaremos gratamente sorprendidos por el éxito alcanzado y de seguir haciendo maravillas. Con el espíritu de dulzura de San Francisco de Sales, el mundo tendrá que ceder ante la bondad y en la gloria de Dios veremos el bien de la sociedad. Podremos exclamar: “Omnia possum in eo que me confortat”. (XII, 83).
  • Cada día se trabaja por el paraíso, los bienes de esta vida son transitorios, los del cielo son eternos. Asegúratelos. (P.M.36).
  • Por trabajar se entiende cumplir fielmente con las obligaciones del propio estado. (IV, 748).
  • Mis queridos jóvenes, en vez de sugerir penitencia o disciplina, os recomiendo Trabajo, Trabajo, Trabajo. (IV, 216).
  • Quien no se habitúa al trabajo desde la juventud, será por regla general un flojo hasta la vejez.  (IV, 748).
  • Si trabajo de prisa, es porque por muchos años que se viva, no se puede hacer ni la mitad de lo que quisiera. (DB.449).
  • Trabajad, trabajad mucho, pero haced de modo que lleguéis a trabajar por mucho tiempo. (XIV, 254).
  • No hay que obstinarse en querer trabajar; donde no se puede hacer nada, es mejor cambiar a otro lugar donde puedan emplearse nuestras fuerzas útilmente. (XII, 255).
  • Convencéos de que el hombre ha nacido para el trabajo; y cuando se excusa de él, está fuera de su centro y corre riesgo de ofender a Dios. (BAC. 681).
  • En mi Casa nunca faltará pan, pues la Divina Providencia proveerá; trabajo, porque cada uno desempeña el oficio de tres; paraíso, porque quien come de la Providencia y trabaja por Dios, tiene derecho a un pedazo de cielo. (XVII; 251).
  • El trabajo es la mejor arma contra los enemigos del alma. (I, 518).
  • Trabajo por Dios: el paraíso lo recompensa todo. (III, 587).
  • Trabajemos constantemente en esta vida para salvar nuestra alma y muchas otras almas; ya descansaremos en la eternidad bienaventurada. (X, 9).
  • El trabajo y la templanza harán florecer nuestra sociedad. (X, 102).
  • Trabajemos sin cesar y haremos mucho bien. (XI, 169).
  • Mientras estemos siempre ocupados, nuestros asuntos andarán bien. (XII, 37).
  • También el trabajo ayuda a conservar la moralidad. (XIII, 86).
  • Mientras se trabaja, se destierra al demonio. (XIII, 116).
  • Vivimos en tiempos en los cuales es necesario obrar. El mundo se ha vuelto materialista, por esto es necesario trabajar y dar a conocer el bien que se hace. (XIII, 126).
  • Nosotros no estamos para buscar dinero, sino para trabajar. (XIII, 80).
  • No estéis nunca desocupados; si no trabajáis vosotros, trabajará el demonio. (XIII, 801-433).
  • Si quieres hacer mucho, trabaja poco, o sea, no más de lo que tus fuerzas te lo permitan. (XIII, 878).
  • Seamos ambiciosos, pero de salvar nuestra alma con sacrificio. (IX, 354).
  • Haced agradables las vacaciones, mas no estéis ociosos. (XIII, 433).
  • A quien no le guste trabajar, no es buen salesiano. (XIX, 157).
  • Mientras los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora se consagren a la oración y al trabajo, practiquen la templanza y cultiven el espíritu de pobreza, las dos Congregaciones harán mucho bien; pero si por desgracia aflojan en el fervor y rehuyen del trabajo y aman las comodidades de la vida, habrá terminado todo, comenzará la decadencia, caerán por tierra y desaparecerán. (X, 651-2).
  • La templanza y el trabajo son los guardianes de la virtud. (XV, 460).
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