Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Ilustración de Pier Giorgio Frassati
Conoce a Pier Giorgio Frassati

El alpinista que subía montañas mirando al Cielo.

Deportista, universitario y amigo de todos, escondía una caridad que nadie sospechaba, ni siquiera su propia familia. Esta es su historia, capítulo a capítulo.

Nació
6 de abril de 1901, en Turín (Italia)
Murió
4 de julio de 1925, en Turín, a los 24 años
Reconocido
Canonizado el 7 de septiembre de 2025, por el papa León XIV
Patrono
Se le venera especialmente como patrono de los universitarios y los amantes de la montaña
01

El hijo del director de un periódico

Pier Giorgio Frassati nació el 6 de abril de 1901 en Turín, en una familia acomodada e influyente: su padre, Alfredo, dirigía el periódico La Stampa. La relación con sus padres nunca fue especialmente cercana, pero Pier Giorgio encontró en su hermana Luciana una complicidad que duraría toda la vida.

Educado por los jesuitas, desde joven mostró un carácter alegre, deportista y con una fe que no encajaba del todo con el ambiente más bien laico de su casa.

Para hoy

No siempre el entorno familiar acompaña la fe que uno va descubriendo. Pier Giorgio construyó la suya con libertad y convicción propia.

02

Montañas, amigos y fe

Pier Giorgio era un apasionado del deporte: esquiaba, remaba y, sobre todo, amaba el alpinismo. Con un grupo de amigos fundó la irónicamente llamada “Compañía de los Tipos Turbios”, con la que organizaba excursiones a la montaña llenas de bromas, risas y también oración.

En una de sus últimas excursiones, escribió al dorso de una fotografía dos palabras que resumen toda su espiritualidad.

Verso l'alto (Hacia lo alto).
Para hoy

La fe no tiene por qué ser solemne. Se puede vivir entre amigos, entre risas y también en la cima de una montaña.

03

La caridad secreta

Mientras estudiaba Ingeniería en el Politécnico de Turín —eligió esa carrera, decía, para estar más cerca de los obreros—, Pier Giorgio se involucraba activamente en la Sociedad de San Vicente de Paúl, la Acción Católica y la Orden Dominica Seglar, donde tomó el nombre de “Jerónimo”.

Visitaba constantemente a familias pobres de los barrios más humildes de Turín, a menudo llevándoles dinero, ropa o incluso el pasaje del tren. Lo hacía en tal secreto que ni su propia familia sabía la magnitud de lo que hacía.

Para hoy

La caridad más valiosa suele ser la que nadie ve. Pier Giorgio nunca buscó que lo felicitaran por lo que hacía.

04

Una semana que lo cambió todo

En junio de 1925, Pier Giorgio comenzó a sentirse mal de forma repentina. Los médicos diagnosticaron una poliomielitis fulminante, que muy probablemente contrajo visitando a enfermos en los barrios pobres que tan bien conocía.

Su estado se agravó en cuestión de días. Toda la familia estaba pendiente de la salud de su abuela, gravemente enferma en ese momento, así que casi nadie se percató de lo grave que se había puesto Pier Giorgio hasta que ya era demasiado tarde.

Para hoy

A veces quienes más dan son los que menos piden ayuda para sí mismos. Vale la pena fijarse también en quien nunca se queja.

05

“¡Vivir, y no vivir a medias!”

Pier Giorgio murió el 4 de julio de 1925 en Turín, con solo veinticuatro años. Su funeral sorprendió a toda la ciudad: las calles se llenaron de gente pobre, desconocida para su propia familia, que había recibido su ayuda en secreto durante años.

Fue beatificado en 1990 por Juan Pablo II, quien lo llamó “el hombre de las ocho bienaventuranzas”, y canonizado el 7 de septiembre de 2025 por el papa León XIV, junto a Carlo Acutis. Hoy es un referente para jóvenes deportistas y universitarios que buscan vivir su fe con intensidad, sin medias tintas.

Vivere, e non vivacchiare (¡Vivir, y no vivir a medias!).
Para hoy

Puedes tener una vida llena de deporte, amigos, estudios y diversión, y al mismo tiempo llevar una vida de fe intensa. Pier Giorgio demuestra que no hay que elegir.

🌟

Su historia terminó. La tuya empieza ahora.

No hace falta vivir muchos años para vivir una gran vida. Hace falta vivir con un gran amor.

Empieza la aventura →