La frase de tres palabras que resume, según Juan, quién es Dios en su esencia
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Hoy te voy a contar sobre una de las afirmaciones más profundas y sencillas de toda la Biblia, escrita por el apóstol Juan en su vejez: apenas tres palabras que resumen, según él, la esencia misma de quién es Dios.
El apóstol Juan, ya anciano, escribió una carta dirigida a las comunidades cristianas que él mismo había pastoreado durante décadas, insistiendo con especial fuerza en un tema que consideraba central para toda la vida cristiana: el amor. En un momento de su carta, escribió una de las definiciones más breves y a la vez más profundas de toda la teología cristiana: «Dios es amor».
Juan explicó con detalle el fundamento de esta afirmación tan directa: «En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él». No presentaba el amor de Dios como un sentimiento abstracto, sino como algo demostrado con un hecho muy concreto: el envío de Jesús para salvar a la humanidad.
A partir de esta afirmación central, Juan derivó una consecuencia práctica muy directa para la vida cotidiana de sus lectores: «Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros». Consideraba imposible separar el amor hacia Dios del amor real y concreto hacia las demás personas, y lo expresó con una advertencia muy contundente: «El que dice: Yo conozco a Dios, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso».
Juan concluyó con una de las frases más citadas de toda su carta: «Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero». El orden de este amor resultaba fundamental para toda su enseñanza: no se trataba de un esfuerzo humano por ganarse el amor de Dios, sino de una respuesta agradecida ante un amor que ya había sido ofrecido de forma gratuita e incondicional, mucho antes de que nosotros pudiéramos hacer nada para merecerlo.
📖 1 Juan 4,7-11.16.19
🎬 Ficha de reparto
Juan
Anciano apóstol que escribe sobre la esencia de Dios como amor y su consecuencia para la vida cristiana.
💡 La moraleja
Si Dios es amor en su esencia misma, entonces conocerlo de verdad implica necesariamente amar a los demás. No se puede separar el amor a Dios del amor concreto y real hacia las personas que nos rodean.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, tú eres amor. Gracias por amarme primero, sin que yo hiciera nada para merecerlo. Ayúdame a amar a los demás como respuesta a ese amor. Amén.