El hombre que se escondía del enemigo cuando un ángel lo llamó «valiente»
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Hoy te voy a contar cómo Gedeón, escondido en un lagar trillando trigo a escondidas por miedo a los madianitas, escuchó algo que le costó creer: que un ángel lo llamaba «varón esforzado y valiente», justo en el momento en que se sentía más pequeño.
Durante siete años, el pueblo de Israel había vivido oprimido por los madianitas, que arrasaban sistemáticamente las cosechas cada vez que estaban a punto de recogerse, obligando a la gente a esconderse en cuevas y refugios en las montañas. Gedeón, hijo de una familia sin ninguna posición destacada, trillaba su trigo escondido «en el lagar, para esconderlo de los madianitas», en vez de hacerlo a la vista de todos, como sería lo normal.
En medio de aquel gesto tan discreto y temeroso, «el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente». Gedeón, lejos de sentirse animado por aquel saludo, respondió con una mezcla de desconcierto y reproche: «Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas?».
Cuando el ángel le encargó salvar a Israel de los madianitas, Gedeón respondió con la misma inseguridad que mostrarían después otros llamados de la Biblia: «Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre». No se veía a sí mismo con ninguna cualidad especial para una misión tan grande.
Dios le respondió con una promesa muy sencilla pero suficiente: «Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como si fuera un solo hombre». Gedeón, todavía necesitando confirmación, pidió una señal concreta, y el ángel hizo que el fuego consumiera al instante la ofrenda que Gedeón le había preparado, antes de desaparecer. Solo entonces Gedeón comprendió que de verdad había hablado con un mensajero de Dios, y aquel hombre que trillaba a escondidas por miedo se convertiría, con el tiempo, en el juez que liberaría a todo su pueblo.
📖 Jueces 6,11-24
🎬 Ficha de reparto
Gedeón
Hombre temeroso, escondido de los madianitas, al que un ángel llama a liberar a su pueblo.
💡 La moraleja
Sentirse pequeño, temeroso o sin ninguna cualidad especial, como le pasó a Gedeón escondido en el lagar, no impide que Dios tenga un llamado importante preparado. El discernimiento de una vocación empieza muchas veces, precisamente, reconociendo con honestidad esas propias dudas ante Dios.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando dude de mi propia capacidad para lo que me pides, como Gedeón escondido en el lagar, ayúdame a confiar en que tú estás conmigo, aunque me sienta el más pequeño. Amén.