El sacerdote que se quedó mudo por no creer una promesa
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Hoy te voy a contar la historia de un sacerdote anciano que, al dudar de un mensaje enviado por un ángel, se quedó sin poder hablar durante nueve meses enteros — hasta el día en que nació su hijo.
Zacarías era un sacerdote judío, casado con Isabel, ambos ya muy ancianos y sin haber podido tener hijos nunca, algo que en aquella cultura se vivía como una gran tristeza. Un día, mientras Zacarías cumplía su turno ofreciendo incienso en el templo, se le apareció el ángel Gabriel, anunciándole que Isabel tendría un hijo, al que debían llamar Juan, y que sería «grande delante de Dios».
Zacarías, sorprendido y dudoso, respondió: «¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en años». El ángel, algo severo ante esa duda viniendo de un sacerdote experimentado, le respondió: «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios... he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto sea hecho, por cuanto no creíste mis palabras».
Zacarías salió del templo sin poder pronunciar palabra, y así permaneció durante los nueve meses del embarazo de Isabel. Cuando finalmente nació el niño, los familiares querían ponerle el nombre de su padre, pero Isabel insistió: «No; se llamará Juan». Como nadie entendía por qué, le preguntaron a Zacarías por señas, y él escribió en una tablilla: «Juan es su nombre» — en ese mismo instante, recuperó el habla.
Lo primero que hizo Zacarías al recuperar la voz fue alabar a Dios, profetizando sobre la misión de su hijo: «Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para preparar sus caminos». Aquel niño, nacido de unos padres ya ancianos que habían dejado de esperar, sería quien preparara el camino para la llegada de Jesús.
📖 Lucas 1,5-25.57-80
🎬 Ficha de reparto
Zacarías
Sacerdote que duda del anuncio del ángel y se queda mudo hasta el nacimiento de su hijo Juan.
Isabel
Esposa de Zacarías, que concibe a Juan el Bautista siendo ya anciana.
💡 La moraleja
Dudar de una promesa de Dios tiene consecuencias, como le pasó a Zacarías. Pero incluso en el silencio forzado de esos nueve meses, Dios seguía cumpliendo su plan — a veces aprendemos más en el silencio que en nuestras propias palabras.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando dude de tus promesas, ayúdame a no cerrarme como Zacarías, sino a confiar aunque no entienda cómo vas a cumplirlas. Amén.