El día en que el pueblo pidió un rey, y Samuel les advirtió de lo que eso costaría
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Hoy te voy a contar cómo, cuando el pueblo de Israel le pidió a Samuel un rey «como todas las naciones», el anciano profeta, con el corazón dolido, les advirtió con toda claridad de lo que aquella petición realmente les costaría.
Cuando Samuel ya era anciano, y sus propios hijos, a quienes había nombrado jueces, «no anduvieron por los caminos de su padre», dejándose llevar por la codicia y la injusticia, los ancianos de Israel se reunieron y le presentaron una petición muy concreta: «Constitúyenos ahora un rey que nos gobierne, como tienen todas las naciones». Querían ser como los demás pueblos de la región, con un rey visible que los liderara.
Aquella petición «pareció mal a los ojos de Samuel», y este oró a Dios sobre el asunto. Dios le respondió con una explicación muy reveladora: «Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos». El deseo de tener un rey humano representaba, en el fondo, un rechazo hacia el liderazgo directo de Dios sobre su pueblo.
Dios instruyó a Samuel a advertir claramente al pueblo sobre las consecuencias de aquella decisión antes de concedérsela. Samuel les explicó con detalle todo lo que un rey humano les exigiría: tomaría a sus hijos para el ejército y el trabajo forzado, a sus hijas para el servicio del palacio, una décima parte de sus cosechas y ganado, y muchas otras cargas. Terminó con una advertencia muy seria: «Y clamaréis ese día a causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os responderá en ese día».
A pesar de aquella advertencia tan clara y detallada, el pueblo insistió: «No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones». Dios, finalmente, accedió a la petición del pueblo, permitiendo que Samuel ungiera a Saúl como primer rey de Israel, aunque las consecuencias que había anunciado se cumplirían, con el tiempo, casi exactamente tal y como las había descrito.
📖 1 Samuel 8,1-22
🎬 Ficha de reparto
Samuel
Advierte con claridad al pueblo sobre las consecuencias de pedir un rey como las demás naciones.
El pueblo de Israel
Insiste en su petición de un rey, a pesar de las advertencias de Samuel.
💡 La moraleja
El deseo de parecerse a los demás, aunque parezca inofensivo, puede tener consecuencias que no se calculan a primera vista. Vale la pena escuchar con atención las advertencias sinceras, incluso cuando contradicen lo que uno ya ha decidido hacer.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a escuchar con atención las advertencias sinceras que recibo, aunque contradigan lo que ya había decidido hacer, y a no dejarme llevar solo por el deseo de parecerme a los demás. Amén.