El día en que todo un pueblo lloró al escuchar, por fin, la palabra de Dios
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Hoy te voy a contar cómo, tras la reconstrucción del muro de Jerusalén, todo el pueblo se reunió en una gran plaza para escuchar la lectura pública de la ley de Dios — algunos llorando, y todos, finalmente, celebrando.
Con el muro de Jerusalén ya reconstruido, el pueblo, «como un solo hombre», se reunió en la plaza frente a la puerta del Agua, y pidió al escriba Esdras que trajera el libro de la ley de Moisés para leerlo públicamente. Esdras, subido a una plataforma de madera construida especialmente para la ocasión, leyó el libro «desde el alba hasta el mediodía», ante hombres, mujeres y todos los que pudieran entender.
El texto describe con detalle la reacción física del pueblo: «los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley». Varios levitas ayudaban «explicando... y ponían entendimiento en la lectura», de forma que todos pudieran comprender realmente lo que se leía, no solo escuchar palabras sin entenderlas.
Al escuchar el contenido de la ley, comparándolo con lo lejos que habían vivido de ella durante generaciones, «todo el pueblo lloraba», profundamente conmovido y arrepentido. Sin embargo, Nehemías, Esdras y los levitas les dijeron algo importante: «No os entristezcáis, ni lloréis... id, comed grosuras, y bebed vino dulce... y no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza».
El llanto de arrepentimiento se transformó entonces en una celebración de alegría genuina: el pueblo se fue «a comer y a beber, y a enviar porciones a los que no tenían nada preparado, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado». Escuchar y comprender de verdad la palabra de Dios, después de tanto tiempo alejados de ella, se convirtió en motivo de una fiesta compartida por todo el pueblo.
📖 Nehemías 8,1-12
🎬 Ficha de reparto
Esdras
Escriba que lee públicamente la ley de Dios ante todo el pueblo reunido en Jerusalén.
Nehemías
Anima al pueblo a transformar su llanto de arrepentimiento en una celebración de alegría.
💡 La moraleja
Escuchar y comprender de verdad la palabra de Dios puede provocar primero arrepentimiento, pero termina desembocando en alegría genuina. El gozo de Dios, como les dijeron a aquel pueblo, es una fuerza real que sostiene, no un lujo opcional.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a escuchar tu palabra no solo con los oídos, sino comprendiéndola de verdad. Que ese encuentro contigo se convierta en alegría, no solo en obligación. Amén.