La escalera que Jacob vio en sueños, huyendo solo y con miedo
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Hoy te voy a contar cómo Jacob, huyendo de noche y completamente solo tras haber engañado a su hermano, tuvo un sueño tan impresionante que aquel lugar cualquiera se convirtió, para él, en la puerta del cielo.
Jacob huía de su hermano Esaú, furioso tras haberle robado la bendición paterna, camino hacia la casa de su tío Labán. Al caer la noche, sin ninguna ciudad cerca, «tomó una de las piedras del lugar... y se acostó en aquel lugar» — durmiendo a la intemperie, solo, con una piedra por almohada, después del día más difícil de toda su vida.
Mientras dormía, «soñó, y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella». En lo alto, Dios mismo se le apareció, y le repitió la misma promesa que le había hecho a su abuelo Abraham y a su padre Isaac: «La tierra en que estás acostado te la daré... y todas las familias de la tierra serán benditas en ti».
Dios añadió algo que Jacob necesitaba escuchar justo en ese momento tan solitario: «He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres... porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho». Jacob, al despertar, exclamó asombrado: «Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía... ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo».
Jacob tomó la piedra que había usado de almohada, la levantó como memorial, derramó aceite sobre ella, y llamó a aquel lugar Betel, «casa de Dios». Un hombre que huía con miedo y con culpa descubrió, en el lugar menos esperado, que Dios no lo había abandonado — la misma promesa que sostuvo a sus padres seguía sosteniéndolo también a él, incluso en su peor momento.
📖 Génesis 28,10-22
🎬 Ficha de reparto
Jacob
Huye solo de su hermano y recibe en sueños la promesa renovada de la presencia de Dios.
💡 La moraleja
Incluso cuando huimos de nuestros propios errores, sintiéndonos solos y culpables, Dios puede estar más cerca de lo que imaginamos. Ningún lugar, por solitario que parezca, está fuera de su presencia.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando me sienta solo o cargando con mis propios errores, ayúdame a reconocer, como Jacob, que tú sigues estando presente, aunque no lo perciba al principio. Amén.