La muralla que cayó al son de unas trompetas
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Hoy te voy a contar cómo una ciudad amurallada, imposible de conquistar con armas normales, cayó gracias a una estrategia que no incluía ni una sola espada: caminar en silencio, siete días seguidos.
Jericó era una ciudad fortificada con murallas altísimas, y el pueblo de Israel, recién llegado a la tierra prometida bajo el liderazgo de Josué, tenía que conquistarla para poder avanzar. Dios le dio a Josué instrucciones que, militarmente, no tenían ningún sentido: durante seis días, todo el ejército debía marchar en silencio alrededor de la ciudad una vez al día, con siete sacerdotes tocando trompetas de cuerno de carnero delante del arca de la alianza.
Cada día, el pueblo obedeció exactamente esas instrucciones, sin usar ni una sola arma, mientras los habitantes de Jericó, atrincherados dentro, observaban con desconcierto aquel ritual repetido una y otra vez. Debía de parecer una estrategia absurda — o ninguna estrategia en absoluto.
El séptimo día, Josué les dio la instrucción final: marchar alrededor de la ciudad siete veces seguidas, y a la séptima vuelta, cuando los sacerdotes tocaran las trompetas, todo el pueblo debía gritar con todas sus fuerzas. Así lo hicieron: siete vueltas, un grito enorme y unánime... y las murallas de Jericó se derrumbaron por completo.
El pueblo pudo entrar en la ciudad sin necesidad de asediarla con armas de guerra. Tal y como habían prometido, respetaron a Rahab y a su familia por haber protegido a los espías. La conquista de Jericó quedó como un ejemplo claro de que la obediencia perseverante a Dios, aunque parezca no tener ninguna lógica militar, puede lograr lo que ninguna estrategia humana conseguiría por sí sola.
📖 Josué 6
🎬 Ficha de reparto
Josué
Sucesor de Moisés, líder del pueblo de Israel en la conquista de la tierra prometida.
El pueblo de Israel
Obedece la extraña instrucción de marchar en silencio alrededor de Jericó durante siete días.
💡 La moraleja
A veces el plan de Dios no tiene sentido según nuestra lógica — parece lento, repetitivo o incluso absurdo. Pero la obediencia perseverante, paso a paso, día tras día, puede derribar murallas que ninguna estrategia propia lograría vencer.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando tus instrucciones no me parezcan lógicas, dame la obediencia perseverante del pueblo de Israel ante Jericó. Que confíe en tu plan aunque no lo entienda del todo. Amén.