Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 118 de 365
🌙 Buenas Noches

El recaudador de impuestos al que nadie más quería invitar a cenar

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Hoy te voy a contar cómo Jesús llamó a seguirle a uno de los hombres más odiados de su pueblo: un recaudador de impuestos que trabajaba, en la práctica, cobrándole a su propia gente para el ocupante romano.

Los recaudadores de impuestos, como Mateo, tenían muy mala fama entre los judíos de la época: trabajaban para el Imperio romano, cobrando tributos a su propio pueblo, y muchos se aprovechaban de su posición para quedarse con dinero de más. Eran vistos como traidores y pecadores públicos, evitados por la gente respetable.

Jesús, al pasar, vio a Mateo sentado «al banco de los tributos públicos», y le dijo simplemente: «Sígueme». Sin discursos largos, sin condiciones previas, Mateo «se levantó y le siguió» — dejando de inmediato su trabajo, que además de despreciado era muy rentable, algo que hacía su decisión todavía más sorprendente.

Mateo, feliz por lo que le estaba pasando, organizó un gran banquete en su propia casa, invitando a Jesús y también a muchos de sus antiguos compañeros: «publicanos y pecadores», gente igual de mal vista que él. Los fariseos, al verlo, se escandalizaron y les preguntaron a los discípulos: «¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?».

Jesús, al escuchar la crítica, respondió con una de las frases que mejor resumen toda su misión: «Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos... porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento». Mateo, el recaudador despreciado por todos, se convertiría con el tiempo en uno de los doce apóstoles, y escribiría uno de los cuatro Evangelios.

📖 Mateo 9,9-13

🎬 Ficha de reparto

Mateo

Recaudador de impuestos despreciado por su pueblo, que deja todo al ser llamado por Jesús.

Los fariseos

Se escandalizan de que Jesús coma con publicanos y pecadores.

💡 La moraleja

Jesús no espera a que seas perfecto para llamarte: te llama tal como estás, y precisamente ahí empieza la transformación. Nadie está tan lejos, ni tiene tan mala fama, como para que Jesús no quiera sentarse a su mesa.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, gracias por llamarme tal como soy, sin esperar a que sea perfecto. Ayúdame a no juzgar a quien tú decides acercarte, por muy mala fama que tenga. Amén.