La larga oración que Jesús hizo por sus discípulos la noche antes de morir
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Hoy te voy a contar sobre una de las oraciones más largas y profundas de Jesús registradas en los Evangelios, pronunciada la misma noche antes de su muerte, en la que oró no principalmente por sí mismo, sino por sus discípulos y por todos los que llegarían a creer en él después.
Después de la última cena, y antes de dirigirse al huerto de Getsemaní donde sería arrestado, Jesús pronunció una extensa oración, conocida tradicionalmente como la «oración sacerdotal», dirigida a su Padre delante de sus discípulos. Comenzó pidiendo por sí mismo: «Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti».
Sin embargo, la mayor parte de la oración se centró en sus discípulos, con una preocupación muy concreta por su futuro después de que él ya no estuviera físicamente presente: «Ruego por ellos... porque tuyos son... Padre santo, guárdalos en tu nombre... Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo». Sabía que sus seguidores enfrentarían dificultades y rechazo, y pedía protección concreta para ellos.
Jesús no pidió que sus discípulos fueran librados de las dificultades del mundo, sino algo distinto: «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal». Deseaba que permanecieran en medio de las circunstancias reales de la vida, sin ser apartados de ellas, pero protegidos en medio de esa realidad complicada.
La parte final de la oración se extendió incluso más allá de los discípulos presentes en aquel momento: «Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos». Jesús oraba también por todas las generaciones futuras de creyentes, pidiendo especialmente por su unidad: «para que todos sean uno... como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti». Aquella oración tan extensa, pronunciada en el momento más difícil de su vida, mostraba que su mayor preocupación, incluso frente a su propia muerte inminente, era el bienestar futuro de quienes había amado y formado durante su ministerio.
📖 Juan 17,1.9.11.15.20-21
🎬 Ficha de reparto
Jesús
Ora por sus discípulos y por todos los futuros creyentes la noche antes de su muerte.
💡 La moraleja
En el momento más difícil de su vida, Jesús no pensó principalmente en sí mismo, sino en el bienestar futuro de las personas que amaba. Aquella oración, extendida hasta incluir a todas las generaciones futuras, nos recuerda que también nosotros estamos incluidos en ella.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, gracias por haber orado también por mí, aunque yo todavía no existiera, la noche antes de tu muerte. Ayúdame a vivir la unidad que pediste para todos tus seguidores. Amén.