La madre que veló los cuerpos de sus hijos día y noche para protegerlos
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Hoy te voy a contar la historia, conmovedora y poco conocida, de Rizpa, una madre que, tras una tragedia terrible, decidió quedarse velando los cuerpos de sus propios hijos durante meses, protegiéndolos día y noche de los animales.
Durante el reinado de David, una hambruna de tres años afligió la tierra, y al consultar a Dios sobre la causa, David recibió la respuesta de que se debía a una culpa de sangre que Saúl había cometido años atrás contra los gabaonitas, violando un pacto antiguo. Los gabaonitas, al ser consultados sobre cómo reparar aquella injusticia, pidieron la entrega de siete descendientes varones de la familia de Saúl, que fueron ejecutados como reparación.
Entre los ejecutados estaban dos hijos de Rizpa, una de las concubinas de Saúl. La costumbre de la época no incluía necesariamente un entierro inmediato para los ejecutados de esta manera, y sus cuerpos quedaron expuestos al aire libre. Fue entonces cuando Rizpa hizo algo extraordinario: «tomó tela de cilicio y la tendió para sí sobre la peña, desde el principio de la siega hasta que llovió agua de los cielos sobre ellos», y durante todo ese tiempo, «no dejó que ninguna ave del cielo se posase sobre ellos de día, ni fieras del campo de noche».
Durante meses, aquella madre permaneció al aire libre, velando los cuerpos de sus hijos y de los otros cinco ejecutados, protegiéndolos incansablemente de los animales carroñeros, en un acto de amor y dignidad tan persistente que finalmente llegó a oídos del rey David. Al enterarse de lo que Rizpa había hecho, David ordenó recoger todos aquellos huesos, junto con los de Saúl y Jonatán, y darles un entierro digno en la tumba familiar.
El texto concluye señalando que, después de aquel entierro apropiado, «Dios fue propicio a la tierra», poniendo fin a la hambruna. La vigilia solitaria de una madre, sostenida con una entereza extraordinaria durante meses de dolor, terminó siendo el gesto que restauró la dignidad debida a toda una familia, y que Dios usó para traer, finalmente, la restauración de toda la tierra.
📖 2 Samuel 21,1-14
🎬 Ficha de reparto
Rizpa
Madre que vela durante meses los cuerpos de sus hijos ejecutados, protegiéndolos con fidelidad y dolor.
💡 La moraleja
El amor de una madre, sostenido con una fidelidad y una fortaleza extraordinarias incluso en las circunstancias más dolorosas, puede tener un impacto que va mucho más allá de lo que ella misma imagina en el momento.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la fortaleza fiel de Rizpa para sostener con dignidad el amor hacia quienes quiero, incluso en las circunstancias más dolorosas y prolongadas. Amén.