Sus propias palabras, por categorías
Busca por palabra o filtra por categoría — alegría, amistad, trabajo, oración, humildad y mucho más.
📖 Traducidas por nosotros, cuidando la fidelidad al original, a partir de “Le Massime di Don Bosco” (Ernesto Foglio), una recopilación de citas literales de Don Bosco tomadas de las Memorie Biografiche. El documento original tiene miles de frases en 286 categorías — aquí tienes una selección cuidada de 598, en 203 categorías, que iremos ampliando.
598 frases encontradas
“Estemos siempre alegres, y el tiempo pasará volando.”
“Yo no pido otra cosa a los jóvenes sino que se hagan buenos y que estén siempre alegres.”
“Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres.”
“Está alegre, pero que tu alegría sea verdadera, como la de una conciencia limpia de pecado.”
“Alegría, estudio y piedad: este es el gran programa que, practicándolo, te hará vivir feliz y hará mucho bien a tu alma.”
“El demonio tiene miedo de la gente alegre.”
“Si quieres que tu vida sea alegre y tranquila, procura estar siempre en gracia de Dios.”
“¿Queremos estar siempre alegres? Seamos obedientes.”
“Los jóvenes deberían elegir como amigos solo a quienes ven que aman la virtud.”
“Aprended a controlaros a vosotros mismos: ese es el modo de tener muchos amigos y ningún enemigo.”
“Elige siempre a tus amigos entre los buenos, bien conocidos; y hasta de los mejores, imita lo bueno y evita los defectos, porque todos los tenemos.”
“Haz que todos con quienes hablas se conviertan en tus amigos.”
“En la amistad, que sea la experiencia, y no solo el corazón, quien nos enseñe a elegir bien.”
“Recuerda que siempre será un buen día aquel en que consigas, a fuerza de buenas obras, vencer a un enemigo o ganarte un amigo.”
“Dios merece ser amado, porque nos ha creado, nos ha redimido, nos hace continuamente el bien, y tiene preparado un premio eterno para quien guarda su ley.”
“Sufre de buena gana algo por ese Dios que tanto sufrió por ti.”
“No todos pueden ayunar, emprender grandes viajes por la gloria de Dios o dar grandes limosnas, pero todos pueden amar a Dios: basta con quererlo.”
“Trabajar por la gloria de Dios y por el bien de las almas.”
“Para Don Bosco, la confianza era lo más valioso del mundo.”
“¿Quieres hacerte santo? La confesión es la cerradura: la llave es la confianza en tu confesor.”
“La cercanía trae cariño, y el cariño trae confianza.”
“Confía en quienes te guían, sigue sus consejos sin darles mil vueltas, y acabarás encontrando la paz.”
“Quien quiere ser amado, ama; y quien es amado lo consigue todo, especialmente de los jóvenes.”
“Nunca te hagas ilusiones de tener del todo la confianza de todos.”
“Ten el valor de tu fe y de tus convicciones. No tengas miedo: Dios está con la Iglesia todos los días, hasta el fin de los tiempos.”
“Tu fe es el ojo de la piedad: te ayuda a conocerla bien y a vivirla con más fuerza.”
“En medio de las pruebas más duras, hace falta una gran fe en Dios.”
“Sin el fuego de la fe caen los imperios, se derrumban los reinos, y toda obra humana queda en nada.”
“La fe es lo que lo hace todo.”
“Fe y oración: esas son nuestras armas, nuestro apoyo.”
“Si hubiera tenido cien veces más fe, habría hecho cien veces más de lo que hice.”
“Cuando uno confía en que su causa es buena, ya no teme nada.”
“Nunca dejo de hacer algo que sé que es bueno y necesario, por muchas y grandes que sean las dificultades que encuentre.”
“No temo en absoluto lo que puedan hacerme los hombres por haber dicho la verdad; solo temo lo que Dios podría hacerme si dijera una mentira.”
“Nada en el mundo debe hacernos perder el ánimo.”
“Si hubiera sabido de antemano cuánto dolor, esfuerzo, oposición y contradicción costaría fundar esta obra, quizá no habría tenido el valor de empezarla.”
“De la cruz podemos sacar fortaleza, rezando y meditando ante ella.”
“Dios nunca se deja ganar en generosidad.”
“Cuando se trata de servir a un Padre tan bueno como Dios, hay que estar dispuesto a sacrificarlo todo.”
“A Dios no le gustan las cosas hechas por obligación. Siendo un Dios de amor, quiere que todo se haga por amor.”
“El paseo más bonito y el juego más bonito que me gustaría hacer sería llevar a diez mil jóvenes al paraíso.”
“Cuando veo a los jóvenes entretenidos jugando, sé que el demonio puede intentarlo todo lo que quiera, pero no consigue nada.”
“El joven necesita estar contento, y para eso hace falta distraerlo con el juego.”
“La parte de la sociedad sobre la que se fundan las esperanzas del presente y del futuro, la que merece más atención, es sin duda la juventud.”
“Si la juventud recibe una buena educación, habrá orden y buenas costumbres; si no, habrá vicio y desorden.”
“De la buena o mala educación de los jóvenes depende que la sociedad tenga un futuro bueno o triste.”
“He consagrado toda mi vida al bien de la juventud, convencido de que de su buena educación depende la felicidad de un pueblo entero.”
“Si la juventud va mal, la sociedad irá mal.”
“Don Bosco es viejo y ya no puede trabajar: estoy llegando al final de mi vida. Trabajad vosotros ahora; salvad a la pobre juventud.”
“Bienaventurados los que se entregan a Dios para siempre desde jóvenes.”
“El mejor consejo es hacer todo el bien que podamos, y no esperar la recompensa del mundo, sino solo de Dios.”
“La experiencia demuestra que la gratitud en los jóvenes suele ser señal de un buen futuro.”
“Quien tiene gratitud, tiene también las demás virtudes; y quien conoce las virtudes, las practica.”
“A los desagradecidos hay que compadecerlos, porque son infelices.”
“El trabajo es un arma poderosa contra los enemigos del alma.”
“Queridos jóvenes: no os pido penitencias ni disciplinas, sino trabajo, trabajo, ¡trabajo!”
“El hombre, queridos hijos, ha nacido para trabajar.”
“Quien no se acostumbra a trabajar de joven, casi siempre será un perezoso hasta la vejez.”
“El hombre ha nacido para el trabajo, y solo quien trabaja con amor y constancia encuentra el esfuerzo ligero.”
“Trabajemos de corazón. Dios sabrá pagarnos como buen patrón: la eternidad será tiempo de sobra para descansar.”
“Estudio, trabajo y oración: eso es lo que os mantendrá buenos.”
“Ay de quien trabaja esperando los elogios del mundo: el mundo es mal pagador, y siempre paga con ingratitud.”
“No os quedéis nunca sin hacer nada: si no trabajáis vosotros, trabaja el demonio.”
“El trabajo y la templanza harán florecer nuestra obra.”
“La vida es demasiado breve. Hay que hacer deprisa el poco bien que podamos, antes de que la muerte nos sorprenda.”
“Sé obediente, y serás santo.”
“Quien no es obediente carecerá de todas las demás virtudes.”
“Dios bendice al obediente. Lo consuela en los trabajos de la vida, y en la hora de la muerte.”
“¿Queremos estar siempre alegres? Seamos obedientes. ¿Queremos tener la certeza de perseverar en nuestro camino? Seamos siempre obedientes.”
“Una conciencia limpia y pura: ahí está la verdadera paz de servir al Señor.”
“Tener la conciencia en paz es lo que más consuelo da en esta vida.”
“Para estar en paz con Dios y con los demás, primero hay que estar en paz con uno mismo.”
“Seguid el camino de la virtud, y tendréis siempre la paz del corazón.”
“Quien no tiene paz con Dios no tiene paz consigo mismo, ni paz con los demás.”
“Con paciencia se arreglan muchas cosas.”
“La fuerza de quien educa está en la paciencia y en el perdón.”
“Tenedlo presente: de nada sirven los arrebatos ni los impulsos del momento. Hace falta paciencia constante, es decir, constancia, perseverancia y esfuerzo.”
“Lo que sostiene la paciencia debe ser la esperanza del premio.”
“¡Ánimo! Que la esperanza nos sostenga cuando la paciencia empiece a faltarnos.”
“Sin paciencia no podemos hacernos santos.”
“Lo que santifica no es el sufrimiento, sino la paciencia con la que se lleva.”
“Quien quiera que su trabajo dé fruto debe llevar la caridad en el corazón y practicar la paciencia en la obra.”
“¿Has vuelto a caer en el pecado? No te desanimes. Vuelve a confesarte enseguida, con el corazón bien dispuesto.”
“Antes no vivir que pecar.”
“La verdadera causa de todos los males es el pecado. El pecado hace infelices a los pueblos.”
“Huye del pecado como de tu mayor enemigo.”
“El corazón del joven que vive en pecado es como el mar, siempre agitado.”
“Dios detesta el pecado, pero su misericordia no tiene límite.”
“¡Hijos míos! Corred, jugad, haced ruido todo lo que queráis, pero no cometáis pecados, y vuestro puesto en el paraíso estará asegurado.”
“La venganza del buen cristiano es el perdón y la oración por quien nos ofende.”
“Perdonar significa olvidar para siempre.”
“Cuando alguien se muestra arrepentido de una falta, perdónalo fácilmente, y perdónalo de corazón.”
“Que nunca se ponga el sol sobre tu enfado, y no vuelvas jamás a recordar las ofensas que ya perdonaste.”
“Quedémonos con las cosas sencillas, pero hagámoslas con perseverancia.”
“El verdadero fruto de nuestras oraciones es la perseverancia en el camino hacia el Cielo.”
“Dios no necesita de nadie: somos nosotros, sus pobres criaturas, quienes debemos estarle agradecidos por habernos llamado.”
“La oración es la única fuerza con la que de verdad podemos contar.”
“Quien reza es como quien va a ver al rey.”
“Es mejor no rezar que rezar mal, sin poner el corazón.”
“Cuando reces, piensa en lo que haces. Rezar es hablar con Dios.”
“Ay de quien descuida la oración. Quien no reza, se pierde.”
“Rezar solo de labios, sin el corazón puesto en ello, es como un cuerpo sin alma.”
“Reza, reza bien, y seguro que te salvas.”
“Quien reza vence con seguridad cualquier tentación, por fuerte que sea; quien no reza está a un paso de caer.”
“Si el dinero puede mucho, la oración lo obtiene todo y triunfa sobre todo.”
“No dejes para mañana el bien que puedes hacer hoy, porque quizá mañana ya no tengas tiempo.”
“Piénsalo bien antes de decidir en cosas importantes.”
“Cuando te cuenten algo sobre alguien, procura aclarar bien los hechos antes de juzgar. Muchas veces te contarán como una viga lo que en realidad es solo una brizna de paja.”
“Cuando las cosas van bien, no hay que cambiarlas a la ligera con el pretexto de mejorarlas.”
“Es una gran suerte aprender de la experiencia de los demás. Aprender a costa de la propia es una de las peores desgracias.”
“No hagas nunca algo de lo que puedas arrepentirte más adelante; haz siempre lo que en el futuro te siga siendo útil.”
“Cuando estés alterado, no tomes ninguna decisión.”
“La virtud de la pureza es tan hermosa y tan grata a los ojos de Dios que, en todo tiempo y circunstancia, nunca dejó sin protección a quienes la vivían.”
“El guardián más poderoso de la pureza es pensar que estamos en presencia de Dios.”
“Quien vive una obediencia sincera tiene también más asegurado el tesoro inestimable de la pureza.”
“Los limpios de corazón verán la gloria de Dios.”
“Esta virtud es la reina que custodia a todas las demás.”
“Cuídate desde la primera brisa de la tentación.”
“Por estos jóvenes haría cualquier sacrificio; daría con gusto hasta mi propia sangre por salvarlos.”
“El paraíso lo pagará todo.”
“Las pequeñas cruces de la tierra, llevadas con paciencia, se convertirán en coronas de gloria en el cielo.”
“Cada pequeño sacrificio hecho en la juventud construye un tesoro de gloria en el cielo.”
“No se llega a la gloria sino con gran esfuerzo.”
“Su lema: hacer, sufrir, callar.”
“Es con la oración y el sacrificio como se prepara toda buena acción.”
“Todos debemos poner en Jesucristo nuestra confianza, creer en Él, esperar en Él.”
“A quien sufría le decía: recuerda que el Paraíso será tu premio.”
“Yo ya tengo mi puesto preparado en el paraíso.”
“¡Ánimo! Que la esperanza nos sostenga cuando la paciencia empiece a faltarnos.”
“El mejor estímulo para estudiar es la piedad.”
“Si quieres hacerte bueno, practica solo tres cosas y todo irá bien: alegría, estudio y piedad.”
“La experiencia enseña una y otra vez que quienes aprovechan bien el estudio son los que se mantienen lejos del pecado.”
“Lo que se aprende con esfuerzo nunca se borra de la memoria.”
“Me basta con que cada uno sepa bien lo que le corresponde.”
“El estudio y la piedad harán de ti un verdadero salesiano.”
“Aprovecha bien cada momento de tu tiempo.”
“Cada momento de tiempo es un tesoro.”
“Una hora ganada por la mañana es un tesoro para la tarde.”
“Un solo minuto de tiempo es un tesoro precioso: vale un infinito, vale tanto como Dios mismo.”
“El tiempo verdaderamente perdido es aquel en el que se ha hecho daño al alma.”
“¡No pierdas el tiempo! Haz el bien, haz mucho bien, y nunca te arrepentirás de haberlo hecho.”
“Hijos míos, cuidad bien el tiempo, y el tiempo os guardará para siempre.”
“No digas siempre todo lo que sabes; procura más bien saber bien lo que dices.”
“Habla poco de los demás, y menos aún de ti mismo.”
“Un estudiante orgulloso es, en el fondo, un ignorante.”
“Quien es humilde y cariñoso será siempre amado por todos, por Dios y por los hombres.”
“Nunca te enorgullezcas de lo que sabes. Cuanto más sabe uno, más se da cuenta de lo mucho que ignora.”
“Si no practicas la humildad, pierdes la más hermosa de las virtudes.”
“Haz lo que puedas: Dios hará lo que nosotros no podemos hacer.”
“La humildad es el fundamento de toda paz interior.”
“Haz el bien que puedas sin buscar figurar. La violeta está escondida entre la hierba, pero se la reconoce por su aroma.”
“Creo que, si el Señor hubiera encontrado un instrumento más pobre y más débil que yo, se habría servido de él para hacer sus obras.”
“Lo primero es la salvación de tu alma.”
“Si Dios te llama, incluso a dejarlo todo, no tardes en responder.”
“Cuando hablo con los jóvenes, no encuentro otra perla que puedan buscar más valiosa que descubrir su propia vocación.”
“Para decidir sobre tu vocación, imagínate en el momento de la muerte: desde ahí se ve con claridad lo que de verdad importa.”
“Si el Señor no te hubiera llamado a este camino, no te habría dado el deseo, ni te habría hecho sentir esa paz que sentiste cuando supiste que era el tuyo.”
“¡Si supieras qué cosa tan grande es una vocación!”
“Para hacer grandes obras, hay que seguir fielmente la propia vocación.”
“No es el hábito lo que da honra a tu estado, sino la práctica de la virtud.”
“Los hábitos que se forman en la juventud casi siempre duran toda la vida: si son buenos, nos llevan a la virtud y nos dan la certeza moral de salvarnos; si son malos, ¡ay de nosotros!”
“Huye de cualquier hábito, hasta el más indiferente: debemos acostumbrarnos a hacer el bien y nada más. Nuestro cuerpo es insaciable: cuanto más le damos, más pide; cuanto menos le damos, menos pide.”
“Qué difícil es arrancar un vicio que ha echado raíces en la juventud.”
“Cuando un hábito es bueno y nos lleva al bien, debemos seguirlo y practicarlo.”
“No hay ventaja material que compense un solo daño moral.”
“Mira tus propios asuntos con tus propios ojos.”
“Queridos jóvenes, os quiero a todos de corazón, y me basta saber que sois jóvenes para amaros muchísimo.”
“Le he prometido a Dios que hasta mi último aliento sería para mis pobres jóvenes.”
“Camina con los pies en la tierra y con el corazón habitando en el cielo.”
“Quien vive en la abundancia se olvida fácilmente del Señor.”
“A quien es rico le gusta vivir cómodo: así crece el amor a las comodidades y la vida ociosa, y se apaga el espíritu de sacrificio.”
“Cuando entre nosotros empiecen las comodidades y el bienestar, nuestra obra habrá llegado a su fin.”
“Las alabanzas de los hombres no sirven para otra cosa más que para volverte ambicioso y soberbio.”
“Seamos ambiciosos, pero de salvar almas con nuestros sacrificios.”
“Cuida especialmente a los enfermos, a los niños, a los ancianos y a los pobres, y te ganarás la bendición de Dios y el cariño de los hombres.”
“Ama tus deberes, si quieres cumplirlos bien.”
“Quien quiere ser amado tiene que demostrar que ama.”
“Esfuérzate por hacerte amar, antes que por hacerte temer.”
“Si quieres ser obedecido y respetado, hazte querer.”
“Reza a tu Ángel de la Guarda para que venga a consolarte y asistirte en la hora de la muerte.”
“Si te encuentras en algún peligro para el alma o el cuerpo, invoca a tu Ángel: te aseguro que te asistirá y te librará.”
“Hijo, tienes una sola alma: piensa en salvarla.”
“El programa de esta casa está escrito en mi habitación: «Da mihi animas, cetera tolle». No os pido más que vuestras almas, no deseo más que vuestro bien espiritual.”
“Si pierdes el alma, todo está perdido; si salvas el alma, todo está a salvo para siempre.”
“Quien trabaja por salvar las almas, salva la suya propia.”
“Dios da muchas bendiciones a quien se ocupa de los muchachos, y es un gran consuelo salvarse en compañía de otros a quienes hemos ayudado a salvar; querer salvarse uno solo es pereza.”
“Hoy, además de rezar —que nunca debe faltar—, hace falta actuar, actuar intensamente; si no, corremos a la ruina.”
“No olvidéis nunca que los chicos fallan más por travesura que por maldad. Hay que cuidarlos con esmero, acompañarlos de cerca sin que se note, participar incluso en sus juegos, y aguantar con paciencia el bullicio y las molestias que traen.”
“¿Ves algún desorden que se podría y debería impedir? No te quedes indiferente diciendo que eso no es asunto tuyo: di más bien: ahora, el que vigila soy yo.”
“Que la gracia del Señor os acompañe siempre en este año, y que podáis crecer en méritos con vuestras buenas obras.”
“Que la Virgen Santísima os guíe siempre por el camino del cielo.”
“Recurre a María Auxiliadora en tus necesidades: lo que no pueden lograr los médicos, lo sabrá lograr Ella.”
“Quien quiera ser querido por María Auxiliadora debe honrar a su Hijo: acercarse con frecuencia a los sacramentos, comulgar a menudo y practicar la caridad.”
“Yo respeto a todas las autoridades legítimas: como ciudadano, como católico y como sacerdote.”
“Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios: ese es mi gran empeño.”
“Si quieres dar un aviso, dalo a solas, en secreto y con toda la delicadeza posible.”
“Agradece siempre a quien te da un consejo.”
“Nunca tomes decisiones sin haberte aconsejado bien.”
“Cuando alguien sabe dar, en el momento oportuno, un buen consejo con cariño a un compañero, hace un gran bien.”
“Actúa siempre movido por la fe, y no al azar ni por intereses humanos.”
“Obra hoy de manera que no tengas que avergonzarte mañana.”
“Sé lento para juzgar.”
“No golpees nunca a los muchachos, por ningún motivo.”
“Quien pone las manos encima ya se ha puesto en el bando equivocado.”
“La broma o la burla en materia de religión es de lo más feo y de lo más necio que puede haber.”
“Nunca te burles ni hables mal de lo que toca los sentimientos de los demás: su origen, su ropa, su condición social, su nombre, su aspecto físico... Nadie imagina cuánto se ofenden los jóvenes con ciertas frases, y cuánto tiempo las recuerdan en el corazón.”
“Haz el bien a todos, mal a nadie.”
“Nunca he visto a nadie, en la hora de la muerte, lamentarse de haber hecho demasiado bien.”
“Lo mejor es enemigo de lo bueno.”
“Al final de la vida se recoge el fruto de las buenas obras.”
“¡Ánimo, ánimo siempre! No nos cansemos nunca de hacer el bien, y Dios estará con nosotros.”
“Hacer el bien al prójimo es recibir de Dios toda clase de bendiciones.”
“No hemos sido creados para comer y beber, sino para amar a Dios y salvar el alma.”
“Di siempre la verdad con franqueza: además de ser una ofensa a Dios, la mentira te hace hijo del padre de la mentira, y en cuanto se descubra, perderás la confianza de tus superiores y de tus compañeros.”
“Pocas palabras, una sola idea, pero que deje huella, de modo que los jóvenes se vayan a dormir con esa verdad bien grabada.”
“Con la buena noche se corta de raíz el desorden antes de que nazca.”
“Ser bueno no consiste en no cometer nunca ningún fallo: ¡no! Ser bueno consiste en tener voluntad de corregirse.”
“Quien camina con los buenos, con los buenos llegará al paraíso.”
“Hay que conocer y practicar las cosas buenas para ser bueno.”
“Que nada te turbe: quien tiene a Dios lo tiene todo.”
“La prisa suele estropear todas las obras.”
“Con la impaciencia no se consigue que lo no hecho quede hecho, ni se corrige a nadie a base de furia.”
“La caridad siempre triunfa.”
“Donde reina la caridad, reina la felicidad.”
“Sopórtense unos a otros: que sea este un gran recuerdo que valga para toda la vida.”
“El bien de uno sea el bien de todos, y el mal de uno se aparte como si fuera el mal de todos.”
“La caridad de los buenos no tiene límite.”
“La caridad es el vínculo que une los corazones.”
“Los jóvenes olvidan fácilmente los castigos de sus padres, pero muy difícilmente los de sus educadores.”
“Nunca castigues cuando estés alterado: nunca por simples descuidos, nunca con demasiada frecuencia.”
“No humilles a quien se equivoca: procura que se corrija por sí mismo.”
“Mi sistema evita todo castigo violento, y procura alejar incluso los castigos leves.”
“Es una gran suerte enseñar una verdad de la fe a un joven que la ignora, aunque solo sirva para evitar un pecado.”
“Para los jóvenes, el catecismo pequeño debe ser como la Biblia para los teólogos.”
“Al corregir o advertir, usa siempre palabras que animen, y nunca palabras que desanimen. Elogia a quien lo merece, y tarda en reprender.”
“También los que se portan mal saben apreciar cuando alguien trabaja de verdad, sin interés, y trabaja mucho.”
“Todos necesitan la Comunión: los buenos, para seguir siendo buenos; los que van mal, para enderezarse.”
“Las ceremonias bien hechas ayudan a conservar el espíritu religioso.”
“Recordad que la iglesia es la casa de Dios y un lugar de oración.”
“La gloria de la Iglesia es nuestra gloria.”
“Aprovechad bien lo que sobra de la comida: eso hacen los ricos, y con más razón debemos hacerlo nosotros, que hemos hecho voto de pobreza.”
“He combatido toda mi vida contra una educación que corrompe la mente y el corazón de la juventud; siempre fue mi ideal reformarla sobre bases auténticamente cristianas.”
“No es el número lo que hace grande a una casa, sino un mismo espíritu, un solo fin.”
“Para que sea agradable vivir juntos, hay que quitar toda envidia y todo recelo: hay que amarse como hermanos, soportarse, ayudarse y comprenderse unos a otros.”
“Huye de los malos compañeros más que de la mordedura de una serpiente venenosa.”
“Estar entre muchos que hacen el bien nos anima sin que nos demos cuenta.”
“La comunión es el alimento que da fuerza; el alimento de la vida.”
“Dos son las alas para volar al cielo: la confesión y la comunión.”
“¿Qué fruto puede sacar de la comunión quien recibe a Jesús como diciéndole: quiero seguir ofendiéndote?”
“¿Dicen algunos que para comulgar a menudo hay que ser santos? No es verdad, es un engaño: la comunión es para quien quiere hacerse santo, no para los que ya lo son; el remedio se da al enfermo, el alimento se da al débil.”
“En la comunión frecuente se encuentra luz, fuerza y santidad.”
“Por la paz de la casa, sed humildes y tolerantes.”
“Cualquier culpa que tengas en la conciencia te será perdonada en la confesión, con tal de que te acerques con la disposición debida.”
“No basta acercarse a menudo a la confesión: hay que esforzarse por no volver a pecar. Procura, de una confesión a otra, no cometer pecados: ese será el fruto más hermoso de la confesión.”
“Lo que manda a más gente al infierno es la falta de un propósito firme en la confesión.”
“El confesor es un padre que desea ardientemente hacerte todo el bien posible, y procura apartar de ti cualquier mal.”
“El confesor es el amigo de tu alma: por eso te recomiendo tenerle toda tu confianza.”
“Procura que todo el que hable contigo se vaya satisfecho: que cada conversación te gane un amigo más.”
“Perdonando de buen grado a quienes nos critican, evitemos los ataques personales; pero saquemos el error a la luz dondequiera que se esconda.”
“El ejemplo de las acciones virtuosas vale mucho más que un discurso elegante.”
“Ningún sermón es tan edificante como el buen ejemplo.”
“Los jóvenes hacen casi como los monos: si ven a otros hacer el bien, lo hacen también; si ven el mal, lo imitan aún más rápido.”
“Procura siempre practicar con hechos lo que propones a otros con palabras.”
“Es una gran suerte poder hacer un retiro espiritual, porque en él se puede ganar el paraíso.”
“El silencio es uno de los requisitos principales para hacer bien y con fruto un retiro.”
“Revisa y ordena las cosas de tu vida pasada, como si estuvieras a punto de morir.”
“Quien hace bien este ejercicio cada mes puede estar tranquilo sobre la salud de su alma, y seguro de caminar siempre por el camino de su propia vocación.”
“La experiencia es un gran maestro.”
“Aprendamos una lección de todo lo que nos sucede.”
“En el sagrario está el tesoro más grande que se pueda encontrar en el cielo y en la tierra: está el dueño de todo el mundo.”
“Quien es devoto del Santísimo Sacramento tiene una garantía segura de su salvación eterna.”
“Tened fe y amor en Jesús, y seréis fuertes para luchar contra el demonio. Cuando os veáis tentados, arrojaos a los pies de Jesús y quedaréis libres al instante.”
“La veneración al Santísimo Sacramento y la devoción a la Virgen son dos anclas de salvación para la pobre humanidad.”
“Quiero que agitéis dos alas espirituales: la primera es la devoción a la Virgen; la otra, la devoción a Jesús Sacramentado.”
“Quien de verdad quiere llegar a ser grande necesita empezar desde joven a recorrer con valentía el camino de la virtud.”
“Cuanta fama dejemos en esta tierra, otro tanto de gloria se nos restará en el cielo.”
“Hagámonos santos, si queremos que el mundo hable de nosotros.”
“El don más grande que Dios puede hacer a una familia es una vocación al sacerdocio.”
“Las heridas de familia hay que curarlas, no amputarlas: disimular lo que molesta, hablar con todos, y aconsejar a todos la caridad y la firmeza.”
“Cuando un hijo deja a sus padres para seguir su vocación, Jesucristo ocupa su lugar en la familia.”
“Para ayudar a que nazca una vocación, es de gran ayuda mostrarle a un joven mucha cercanía.”
“Para conservar la castidad no basta con evitar la familiaridad con personas del otro sexo. Digo que hay que evitar también las familiaridades entre personas del mismo sexo, y sobre todo entre vosotros mismos, hermanos: nunca amistades demasiado íntimas.”
“Evita cualquier familiaridad inconveniente, como caminar del brazo o tomarse de las manos: son actitudes contrarias al buen trato.”
“La primera felicidad de un niño es saber que es amado.”
“Cuando yo sea sacerdote, iré en busca de los niños; los amaré siempre y me haré amar por ellos.”
“En la persona de los pobres, de los más abandonados, está representado el Salvador: así que no son solo pobres niños los que piden caridad, sino Jesús mismo en la persona de sus pobres.”
“Cuando la mente está parada, sin pensar en nada, el demonio despierta enseguida imágenes de cosas vistas, oídas o leídas. Si seguimos ociosos, esas imágenes se apoderan de la mente y, si no resistimos, la tentación termina venciendo.”
“Es ocioso también quien piensa en cosas que no hacen falta.”
“También es ociosidad dejar la imaginación libre para pensar en cosas peligrosas.”
“Dios me ha concedido la gracia de que el trabajo y el esfuerzo, en vez de ser una carga, siempre me resultaran un descanso y un alivio.”
“Sin grandes esfuerzos no se puede llegar a grandes cosas: por eso debemos estar dispuestos a todo.”
“Todo esfuerzo hecho por amor a nuestro maestro, el buen Jesús, será ampliamente recompensado.”
“La felicidad no se encuentra en este mundo si no se tiene paz con Dios.”
“Si quieres vivir feliz, tienes que merecerlo: siendo bondadoso con todos, amando a tus amigos, siendo paciente y generoso con tus enemigos, llorando con quien llora, sin envidiar la felicidad ajena, haciendo el bien a todos y mal a nadie.”
“Las virtudes que te harán feliz en el tiempo y en la eternidad son la humildad y la caridad.”
“Es inútil buscar rosas sin espinas en esta tierra.”
“Tener la conciencia en paz es lo que más consuelo da en la vida.”
“Con las pequeñas mortificaciones se consigue el fervor en la oración.”
“La vida en comunidad ayuda a conservar el fervor.”
“Que la fiesta más querida que yo pueda desear es que todos hagáis ese día vuestra Santa Comunión.”
“Recordad, jóvenes, que guardar bien las fiestas atrae la bendición del Señor sobre todas las tareas de la semana.”
“Profanar las fiestas es un delito contra Dios y contra la humanidad.”
“Pongámonos en las manos de Dios con plena confianza, oremos, y todo irá bien.”
“Haz lo que puedas, y Dios hará el resto: no te dejará en apuros si trabajas para él.”
“Dios es un buen Padre; esperemos en él.”
“Dios es nuestro dueño, así que hay que dejarlo mandar: lo que él hace siempre es mejor que lo que nosotros mismos podríamos desear.”
“En las grandes necesidades es cuando toca demostrar si de verdad confiamos en Dios.”
“En María he puesto toda mi confianza.”
“Quien confía en ella nunca quedará decepcionado.”
“¿Te encuentras en medio de una tempestad? Invoca a la estrella del mar, invoca a María.”
“Os recomiendo con todo mi saber y poder que invoquéis siempre el nombre de María, especialmente con esta jaculatoria: María Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros.”
“Es un mal hijo quien habla mal de su padre.”
“Así como es mal hijo quien censura la conducta de su padre, es mal cristiano quien censura al Papa, padre de todos los cristianos del mundo.”
“El Señor bendice siempre a los hijos que obedecen la voluntad de sus padres.”
“Las mejores florecillas son esas prácticas sencillas que se hacen todos los días: por ejemplo, besar la medalla, o besar el crucifijo antes de acostarse.”
“Hagamos que Dios pase por el corazón de los jóvenes.”
“La buena formación consiste en dos cosas: dulzura en todo, y la capilla siempre abierta, con toda facilidad para la confesión y la comunión.”
“Si queréis empezar bien, cada uno debe empezar por ponerse en gracia de Dios.”
“Quien roba es ladrón, y los ladrones acaban mal.”
“Lo ajeno debemos considerarlo como si fuera fuego.”
“Quien no da lo que le sobra, roba al Señor.”
“Hasta los ladrones respetan a los buenos sacerdotes.”
“En la buena educación veía el germen de muchas virtudes.”
“Al encontrar por el camino a personas respetables, apresuraos a saludarlas con cortesía.”
“La caridad y los buenos modales son las fuentes de donde brotan los frutos que se esperan de la obra de los oratorios.”
“Nunca olvides la dulzura en el trato: gánate el corazón de los jóvenes por medio del amor.”
“Quien pierde el respeto a su padre o a su madre atrae sobre sí la maldición de Dios.”
“La primera virtud de un joven es la obediencia al padre y a la madre.”
“Escribid a vuestros padres, no los dejéis en pena con vuestro silencio prolongado: eso os hace daño a vosotros y a ellos.”
“Recordad, hijos míos, que es una gran desgracia hacer sufrir a vuestros padres: Dios maldice a quien los hace llorar.”
“Jesús, José, María, ayudadme a salvar mi alma. Estos son los tres nombres más temibles para el demonio.”
“Repetid cada día la jaculatoria María Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros. Así estaréis tranquilos y seguros de que la Virgen mostrará visiblemente su poderoso amparo.”
“Para conservar la virtud de la modestia, acostumbraos a usar jaculatorias.”
“En el juicio estaré solo con Dios.”
“En el juicio le rendiremos a Dios cuentas estrictas por no haber trabajado y por el tiempo perdido.”
“Sed siempre propensos a juzgar bien del prójimo, y cuando no podáis hacer otra cosa, juzgad bien al menos sus intenciones, disculpándolo por ellas.”
“Cuando te informen sobre alguien, procura aclarar bien los hechos antes de juzgar. A menudo te dirán cosas que parecen graves y son solo paja.”
“En los asuntos delicados, antes de juzgar hay que escuchar a las dos partes.”
“Preocupaos siempre de lo que el Señor pueda decir de vosotros, no de lo que digan los hombres, bien o mal.”
“Las cruces son las que nos llevan a la gloria.”
“Las espinas conducen, sin duda alguna, al reino de los cielos.”
“Todo para el Señor y para su gloria.”
“En todo lo que hagas, piensa si tienes en mira la gloria de Dios.”
“Trabajemos por la gloria de Dios con la caridad.”
“El interés mezquino nunca me guiará en las cosas que se refieren a la gloria de Dios.”
“El mandato más eficaz de un superior es el buen ejemplo: ir delante de los demás en el cumplimiento de sus propios deberes.”
“Nunca será bueno para mandar quien no es capaz de obedecer.”
“Dios no abandona a nadie: quien recurre a él con el alma limpia de pecado y con la oración bien hecha, obtiene lo que necesita.”
“Mucha fe, mucha oración, y alguna obra de caridad: así se obtienen las gracias.”
“Dios no dijo: prometed y se os dará, sino: dad y se os dará; así que hay que hacer primero las buenas obras.”
“El tesoro más grande es la gracia de Dios.”
“Procuremos ponernos en gracia de Dios: así estaremos siempre seguros de lo nuestro.”
“Si quieres que tu vida sea alegre y tranquila, procura estar siempre en gracia de Dios.”
“Las primeras impresiones que reciben las mentes puras y los tiernos corazones de los jóvenes duran toda la vida.”
“Las malas impresiones recibidas en la infancia, por una palabra imprudente, traen consecuencias dolorosas para la fe y las buenas costumbres.”
“Las primeras impresiones en el corazón de los jóvenes son las que deja la educación.”
“Aplicad las indulgencias que ganéis a las almas del purgatorio: será el modo más hermoso de ayudarlas. Y ese bien que les hacéis, en el fondo, os lo hacéis a vosotros mismos: es como el alimento que se da a la boca, que lo saborea, pero en realidad nutre a la mano que lo ofrece, a la persona misma que lo da.”
“Dad mucho valor a las indulgencias.”
“En el mundo hay muchos locos y muchos listos. Los listos son los que se esfuerzan y sufren un poco para ganarse el paraíso; los locos son los que caminan hacia la perdición eterna.”
“Con las obras de caridad cerramos las puertas del infierno y abrimos las del paraíso.”
“La causa principal de tantas condenas son las malas compañías, los malos libros y las costumbres perversas.”
“La inocencia es como un lirio entre espinas que Dios recoge en su jardín para ponerlo como adorno sobre su corazón.”
“El camino del inocente tiene sus pruebas y sus sacrificios, pero encuentra su fuerza en la comunión.”
“La inocencia es el deseo, el gozo y el aplauso del paraíso.”
“Un delito espantoso cometen quienes son culpables de que un niño pierda la inocencia.”
“Quien no sabe controlar su gula no es dueño de sí; y la gula es madre de mil vicios.”
“Comer para vivir, y no vivir para comer.”
“Se peca de intemperancia cuando se come o se bebe más de lo necesario, cuando se duerme más de lo necesario, o cuando se hace cualquier cosa respecto al cuerpo más allá de lo que hace falta.”
“Quien no es sobrio no puede estar alerta, no puede ser fuerte en la fe, no puede vencer al enemigo que ronda buscando a quién devorar.”
“Quien no sabe controlar su gula es un siervo inútil.”
“Tendrás éxito buscando la gloria de Dios en lo que hagas.”
“La pureza de intención es hacer lo que más agrada a Dios, y de eso nos asegura la obediencia.”
“Su lema era: hacer, sufrir, callar.”
“Muchos entran en la congregación con el deseo principal de salvar su propia alma: esa recta intención nos asegura que vamos por el buen camino.”
“Fuera la envidia: el bien de uno debe ser el bien de todos, y el mal de uno, también mal de todos.”
“La envidia se evita fácilmente si nunca se busca hacer de maestro de los demás.”
“Profesarse cristiano y luego no actuar como cristiano es hipocresía.”
“La salvaguarda más segura contra la ira es tardar en desahogarla.”
“Cuando estéis enfadados o alterados, absteneos siempre de corregir o reprender, para que los jóvenes no crean que actuáis por pasión; esperad, aunque sea unos días, a que se calme todo enfado.”
“Preguntémonos: ¿soy pobre o no? ¡Sí! Entonces, ¿por qué quejarme?”
“Que se note siempre que estáis contentos con las cosas tal como están dispuestas.”
“Buscad siempre el modo de quitar motivos de malestar; pero que nadie se quede solo quejándose de nada.”
“Aborreced las malas lecturas más que la peste.”
“Guardaos de las malas lecturas como de un veneno mortal para vuestras almas.”
“Para conservar la pureza, guárdate de toda clase de malas lecturas. Y si algo que parece indiferente se te vuelve un peligro, deja esa lectura de inmediato.”
“Un libro malo es una peste que contagia a muchos jóvenes.”
“Antes de comprar un libro, pedid consejo a vuestro párroco, para mantener lejos de casa la peste que trae un libro malo.”
“La puntualidad al levantarte, además de ser el principio de un buen día, es también un buen ejemplo permanente para todos.”
“Ordenando cada acción según la ley de Dios: solo con eso ya ponía límites a su propia libertad.”
“En las casas de Don Bosco, nadie está por la fuerza.”
“Cada idioma que aprendemos derriba una barrera entre nosotros y millones de hermanos de otras naciones, y nos hace capaces de hacer el bien.”
“Quisiera que fuerais menos sensibles a los elogios y a las críticas.”
“Me da igual leer una carta llena de elogios que otra llena de insultos: no soy más que lo que soy delante de Dios.”
“Elogia a quien se corrige, y anima a los que se desaniman.”
“Soy indiferente a los elogios y a las críticas: si me elogian, dicen lo que debería ser; si me critican, dicen lo que soy.”
“La caridad es ingeniosa para encontrar siempre un motivo de elogio.”
“Los maestros deben ser delicados con quienes dependen de ellos.”
“Creo que es deber de todo profesor fijarse en los más rezagados de la clase, preguntarles más a menudo que a los demás, detenerse más en las explicaciones y repetir, repetir, hasta que hayan entendido.”
“Animad siempre, no humilléis nunca; elogiad cuando se pueda, sin despreciar jamás.”
“Los maestros que no perdonan nada a sus alumnos, después suelen perdonárselo todo a sí mismos.”
“Si alguien tiene motivo de descontento, que se lo diga al superior, y así sabrá cómo actuar.”
“¿Qué hay más hermoso en una casa que esto: que todos los superiores gocen de la confianza de quienes dependen de ellos? Ese es el único modo de que no haya ningún descontento.”
“No dejes de hacer el bien por miedo a que ocurra algún mal.”
“El mal de los males es el pecado.”
“Nunca he oído que alguien, en la hora de la muerte, se alegrara del mal que hizo.”
“La sinceridad con los superiores en las cosas del alma es la llave de la paz interior, el arma más eficaz para ahuyentar la melancolía.”
“Ante la melancolía, el mejor remedio es contar enseguida la tentación a tu director espiritual. El demonio es amigo de las tinieblas: siempre trabaja a oscuras.”
“El recreo ha de ser un alivio para la mente que disipe toda melancolía.”
“Mi recompensa la espero solo de Dios, justo remunerador de las buenas obras.”
“Nuestro premio está en el cielo, y solo a eso debemos tender con todas nuestras fuerzas.”
“Todo el bien que otros hagan por causa nuestra aumentará el esplendor de nuestra gloria en el paraíso.”
“Dios, Padre de bondad, quiere que nuestra caridad tenga su recompensa multiplicada ya en esta vida.”
“Celébralo cumpliendo con exactitud tus deberes, contando cada día a tus compañeros un ejemplo en honor de María, y procurando hacer cada día la santa comunión.”
“Deseo que todos, en este mes y en esta novena de María Auxiliadora, pidáis a esta buena Madre la gracia de ser librados de todos los peligros de la vida y del mundo.”
“En este mes se obtienen, no una sola, sino muchas gracias cada día de la Virgen.”
“La comunión frecuente y la misa diaria son las columnas que deben sostener un edificio educativo.”
“Escuchar la santa misa disipa toda ganancia del demonio.”
“Cada vez que asistimos a la santa misa, procuremos estar en condiciones de poder hacer también nuestra santa comunión.”
“No merece misericordia quien abusa de la misericordia del Señor para ofenderlo.”
“Buscad almas, no dinero, ni honores, ni cargos.”
“Dios pagará con el paraíso a quien da la vida por las almas, y también a quien ayuda a los misioneros.”
“Id, no temáis: Dios está con vosotros, María os protegerá.”
“Un misionero debe estar preparado para todo, incluso para sacrificar la vida con tal de predicar el Evangelio de Dios.”
“Una de las obras más dignas de elogio y de apoyo es la de las misiones entre los pueblos extranjeros.”
“Por modestia se entiende una manera decente y comedida de hablar, de tratar y de caminar.”
“El cuerpo y el vestido deben estar limpios, y el rostro, siempre sereno y alegre.”
“La modestia debe ser el eje de todas nuestras acciones.”
“Ve despacio al criticar las acciones ajenas, y no te jactes nunca de ningún mérito tuyo.”
“Escribe, hijo mío, en tu corazón lo que te digo: el mundo es engañoso, el verdadero amigo es Dios.”
“Este mundo es como una escena de teatro: pasa en un instante.”
“El mundo engaña; solo Dios es buen pagador.”
“Si queremos promover la moralidad y la virtud en nuestros alumnos, debemos poseerla nosotros mismos, practicarla nosotros mismos, y hacerla brillar en nuestras obras y en nuestras palabras.”
“La moralidad es el semillero de las vocaciones.”
“La moralidad entre los alumnos progresa en la medida en que brilla en quienes los educan: los jóvenes reciben lo que se les da.”
“El que critica siembra la discordia, y lleva el malestar y la tristeza donde debería reinar la paz, la alegría y la caridad.”
“Del prójimo, hablar bien o callar del todo.”
“Las críticas son tanto más dañinas cuanto que suelen ser secretas, ocultas, y crecen justo donde menos lo esperamos.”
“Evitad entre vosotros, jóvenes míos, la crítica de cualquier modo: huid de ella como se huye de la peste.”
“Toda la vida del hombre debe ser una continua preparación para la muerte.”
“Vive de manera que, llegue la muerte cuando llegue, te encuentre siempre preparado.”
“La muerte no perdona a nadie.”
“Como se vive, así se muere.”
“Empezad a mortificaros en las cosas pequeñas, para poder después mortificaros con facilidad en las grandes.”
“Quien no mortifica el cuerpo tampoco es capaz de hacer buenas oraciones.”
“La mortificación es el abecé de la perfección.”
“Nuestro cuerpo es el opresor del alma: hay que domarlo con la mortificación.”
“Un oratorio sin música es un cuerpo sin alma.”
“La música de los muchachos se escucha con el corazón, no con los oídos.”
“También la música sirve para educar.”
“Procura siempre disminuir el número de tus enemigos y aumentar el de tus amigos, y hacer que todos sean amigos de Jesucristo.”
“Recordad que siempre será para vosotros un día hermoso aquel en que consigáis, haciendo el bien, vencer a un enemigo o ganaros a un amigo.”
“La Virgen concede grandes gracias a quien hace bien sus novenas.”
“Para que la novena se haga con gusto, agrade a Dios y dé fruto a quien la hace, hay que empezarla en gracia de Nuestro Señor.”
“¿No son los santos, acaso, milagros vivientes por la práctica heroica de virtudes que están infinitamente por encima de la pobre fuerza humana?”
“Si a pesar de todas las precauciones os encontrarais en peligro de ofender a Dios, huid: abandonad el lugar, la casa, el trabajo. Es mejor sufrir cualquier mal del mundo que quedaros en lugares o tratar con personas que ponen en peligro la salvación de vuestra alma.”
“No debemos dejar pasar nunca una ocasión que el Señor nos presenta para hacer el bien.”
“Los ojos son las ventanas por donde el demonio hace entrar el pecado en el corazón.”
“Guarda tus ojos, reservándolos para contemplar un día en el paraíso el rostro de María santísima.”
“Lo que se puede hacer hoy, no lo dejes para mañana.”
“El Señor multiplica el tiempo para quienes lo sirven.”
“Así soy yo: cuando veo una ofensa a Dios, aunque tuviera un ejército en contra, no me retiro ni cedo con tal de impedirla.”
“¿Cómo es posible que una persona sensata, que cree en Dios, pueda llegar a ofenderlo gravemente?”
“¿Qué te ha hecho el Señor para que lo trates tan mal?”
“Ayudar al prójimo es una obra de caridad, y las obras de caridad son siempre loables.”
“La verdadera religión no consiste solo en palabras: hay que llegar a las obras.”
“Las únicas riquezas verdaderas, las que nos preparan un lugar allá en el cielo, son las buenas obras.”
“Haced el bien cuanto antes, porque puede faltaros el tiempo, y entonces os quedaréis con las ganas.”
“El objetivo es reunir a los jóvenes para hacerlos buenos ciudadanos, formándolos como buenos cristianos.”
“El catecismo católico en los oratorios festivos es la única tabla de salvación para tanta pobre juventud en medio de una sociedad tan corrompida.”
“Los oratorios festivos son semillero de muchas vocaciones e instrumento de un bien extraordinario.”
“No hay terreno tan ingrato y estéril que, con mucha paciencia, no se pueda hacer producir fruto: lo mismo pasa con las personas. En todo joven, hasta el más desafortunado, hay un punto accesible al bien; el primer deber del educador es encontrar ese punto, esa cuerda sensible del corazón, y sacarle provecho.”
“Para coger las rosas hay que encontrarse con las espinas; pero junto a las espinas siempre está la rosa.”
“El ocio es el padre de todos los vicios.”
“Si nos mantenemos ocupados, el demonio nunca podrá vencernos: siempre espera para atacarnos cuando estamos ociosos.”
“Huir de la ociosidad no significa estar siempre trabajando, estudiando o rezando sin parar: significa, sencillamente, no quedarse sin hacer nada.”
“Huid de la ociosidad y de los ociosos: cuando estáis sin ocupación, corréis grave peligro de caer en pecado.”
“Amemos a los Romanos Pontífices; y cuando nos dan un consejo, y más aún cuando manifiestan un deseo, que eso sea para nosotros como una orden.”
“Quien está unido al Papa está unido a Jesucristo.”
“El deseo del Papa es para mí una orden.”
“En cuestión de religión, estoy con el Papa, y con el Papa pienso permanecer, como buen católico, hasta la muerte.”
“El paraíso no está hecho para los perezosos.”
“Un poco de paraíso lo arregla todo.”
“No se llega al paraíso en medio de placeres.”
“Cuando te haces sacerdote, se vuelven parientes tuyos todos los que tienen un alma que salvar, y de ellos te debes ocupar, no de otra cosa.”
“Antes de hablar, piensa dos veces lo que quieres decir.”
“Que tu manera de hablar esté siempre condimentada con la dulzura.”
“No hables más de lo necesario, y siempre de cosas útiles para el alma.”
“Muchas veces basta una sola palabra para que alguien se mantenga o se ponga en el buen camino.”
“Los que critican se dedican al oficio de destruir la Palabra de Dios.”
“El fundamento de un buen párroco es cuidar de los niños, atender a los enfermos y querer a los ancianos.”
“Debe fijarse en tres grupos de personas: los niños, los ancianos y los enfermos; cuidando de ellos, se gana también a todos los demás.”
“El paseo ha de ser paseo, y no una parada.”
“¿Cómo vencer las propias pasiones? Mortificándolas. Este consejo siempre me resultó un medio exacto e infalible para lograrlo.”
“Las pasiones son como perros rabiosos que nada las sacia, y que se encienden más cuanto más se las consiente.”
“No pospongáis la penitencia para la vejez, cuando ya no tengáis fuerzas para hacerla.”
“La penitencia es necesaria también para conservar la inocencia.”
“La perfección se adquiere con esfuerzo, poco a poco.”
“La verdadera perfección cristiana consiste en ser grandes delante de Dios cuanto más pequeños somos delante de los hombres.”
“En cualquier peligro, invocad a María, y os aseguro que seréis escuchados.”
“Cuanto más lejos se está de los peligros, más seguro se está de no caer.”
“Los placeres de este mundo pasan como relámpagos.”
“¿Querríamos coronarnos de rosas mientras Jesús está coronado de espinas?”
“Se empieza siempre por las cosas pequeñas, y luego se llega a las grandes.”
“El demonio repite siempre: "¡Oh, no es nada!". Pero una falta siempre será una falta, así que hay que corregirse.”
“En el trabajo por las almas, vale más una onza de piedad que cien kilos de ciencia.”
“Quien tiene vergüenza de exhortar a la piedad no es digno de ser maestro.”
“Un joven perezoso siempre acabará siendo un zoquete.”
“Un joven perezoso y sin disciplina será un joven desgraciado.”
“Mi política es la del Padre Nuestro: pedimos cada día que venga el Reino de Dios sobre la tierra, que se extienda cada vez más, que se sienta cada vez más vivo y poderoso. Eso es lo que más importa.”
“Es mi firme costumbre mantenerme al margen de todo lo que se refiera a política: nunca a favor, nunca en contra.”
“Quien es pobre piensa en Dios y recurre a Él, y os aseguro que Dios proveerá siempre lo necesario, poco o mucho.”
“Dad mucho a los pobres si queréis llegar a ser ricos.”
“La pobreza honesta no tiene preocupaciones que la turben ni remordimientos que la angustien; está a salvo de muchas tentaciones del demonio, y es madre de toda virtud.”
“Contentémonos con poco: dejemos lo bonito y lo cómodo, y seremos mejor vistos y ayudados por la divina Providencia.”
“Las prácticas de piedad son como el alimento, el sostén, el bálsamo de la propia virtud.”
“El comportamiento decoroso en los actos religiosos edifica mucho a los fieles, y además la santidad de la cosa lo exige.”
“Mi estudio, al predicar y al escribir, siempre estuvo dirigido única y exclusivamente a hacerme entender por todos, usando las palabras más simples y conocidas.”
“El mayor adorno de un sermón es una gran claridad en las palabras, en las ideas, en los argumentos.”
“Para agradar y hacer bien a la gente no hacen falta cosas sublimes o extraordinarias: la gente necesita entender lo que dice el predicador. Si entiende, se alegra; si no entiende, se aburre.”
“Dios te ve.”
“Este pensamiento debe acompañarnos en todo tiempo, en todo lugar, en toda acción.”
“El sacerdote no debe aspirar a otra cosa que a la salvación de las almas.”
“Un sacerdote, en el paraíso o en el infierno, nunca va solo: con él van, en gran número, almas salvadas por su santo ministerio y su buen ejemplo, o perdidas por su negligencia y su mal ejemplo.”
“¡Oh, qué hermoso y consolador es consagrarse a Dios con un voto!”
“No basta hacer los votos: hay que esforzarse por cumplir lo que se prometió a Dios con ellos.”
“Lo que más teme el demonio es que cumplamos los propósitos que hacemos en la confesión.”
“El tiempo que emplearías en confesarte una segunda o tercera vez en la misma semana, empléalo en hacer un propósito firme: verás que es más eficaz.”
“Del prójimo, piensa siempre según la caridad, y habla de él como querrías que hablaran de ti.”
“Soporta de buen grado los defectos ajenos, si quieres que los demás soporten los tuyos.”
“En medio de las pruebas más duras, hace falta una gran fe en Dios.”
“Después de la tormenta llega la calma.”
“Confío ilimitadamente en la divina Providencia; pero también la Providencia quiere ser ayudada con nuestro esfuerzo inmenso.”
“No hay que esperar la ayuda de la divina Providencia quedándonos de brazos cruzados: ella se mueve cuando ve nuestro esfuerzo generoso por amor a ella.”
“La religión ha sido siempre la maestra de los hombres: contiene una ley tan perfecta que sabe adaptarse a los tiempos y al carácter de todas las personas.”
“Religión y razón son los dos motores de todo mi sistema educativo.”
“Las riquezas no hacen feliz al hombre.”
“Para la mayoría de los hombres, las riquezas son espinas, son cadenas, son un yugo que mantiene el alma inclinada hacia la tierra.”
“El primer tesoro, el único tesoro verdadero, es el santo temor de Dios.”
“El deber más alto de quien vive con holgura, a lo largo de toda su vida, es la generosidad.”
“No hace falta ser rico para dar limosna.”
“El movimiento es lo que más ayuda a la salud.”
“Decía que también la recreación es una obra meritoria a los ojos de Dios.”
“¿Qué es el respeto humano? Un monstruo de papel maché que no muerde.”
“No os preocupéis de los adversarios ni de sus artimañas. El valor de los malvados no está hecho más que del miedo ajeno. Sed valientes y los veréis bajar las alas.”
“Con el recogimiento y la comunión frecuente se perfecciona y se conserva la vocación.”
“Para estar protegidos de todo peligro, no busquemos pretextos para volver al mundo: mantengámonos alejados.”
“No pensaba que hubiera tanta obsesión, como la hay ahora, por perder el tiempo y arruinarse el alma leyendo novelas.”
“Ese tipo de libros alimenta las pasiones y hace perder el tiempo y las ganas de estudiar en serio.”
“La oración es para el sacerdote lo que el agua para el pez, el aire para el pájaro, la fuente para el ciervo.”
“Cuando un sacerdote vive puro y casto, se hace dueño de los corazones y se gana la veneración de los fieles.”
“El temor de Dios y la frecuencia de los sacramentos: eso es lo que hace milagros en la juventud.”
“Los sacramentos de la confesión y la comunión son los apoyos más firmes de la juventud.”
“El mejor modo de salvar nuestra propia alma y la de los demás es empezar por perfeccionarnos a nosotros mismos con el ejemplo.”
“No olvides que debes ser, allá donde estés, sal en las palabras y luz con las buenas obras.”
“Quienes salvan un alma se aseguran la salvación de la suya propia.”
“Para conservar la salud y vivir mucho tiempo hace falta: la conciencia tranquila, una mesa sobria, una vida activa y buenas compañías.”
“Después de la gracia de Dios, la salud es el primer tesoro.”
“No es la ciencia la que hace a los santos, sino la virtud.”
“El modo más fácil de hacernos santos es reconocer la voluntad de Dios en la de nuestros superiores, en todo lo que nos mandan y en todo lo que nos sucede en la vida.”
“¡Ay de quien da escándalo!”
“Quien con palabras, discursos o acciones da escándalo, no es un amigo: es un asesino del alma.”
“La verdadera ciencia es el santo temor de Dios.”
“Recuerda que la ciencia sin conciencia no es más que la ruina del alma.”
“Como profesión de fe, exigía que todos hicieran la señal de la santa cruz con recogimiento y veneración.”
“Mejor un poco de ruido que un silencio rabioso o sospechoso.”
“Solo en el silencio concede el Señor sus gracias.”
“La instrucción y una caridad dulce, paciente y constante son los únicos medios. Aquí el amor prevalece sobre el castigo: más bien, reina él solo.”
“El sistema preventivo es la caridad, el santo temor de Dios infundido en los corazones.”
“Nuestro sistema de educación debe ser el amor que atrae a los jóvenes a hacer el bien mediante una vigilancia y una guía constantes, no el castigo sistemático de las faltas después de haberlas cometido.”
“El sistema que debemos emplear es el que llamamos preventivo: consiste en disponer el ánimo de nuestros alumnos de modo que, sin ninguna violencia externa, se inclinen a hacer lo que queremos. Con este sistema quiero decir que nunca deben usarse medios coercitivos, sino solo los de la persuasión y la caridad.”
“Llamadlos sueños, llamadlos parábolas, dadles cualquier otro nombre que os guste más: estoy seguro de que, contados, siempre harán algún bien.”
“Huid de todos los espectáculos públicos que no tengan el temor de Dios como norma.”
“Los espectáculos públicos son peligrosos, especialmente para los jóvenes.”
“El soberbio es odioso a los ojos de Dios y despreciable ante los hombres.”
“La soberbia es un gusano que corroe y hace perder el mérito de todas tus buenas obras.”
“En el Evangelio no está escrito: dejad al morir lo que os sobra a los pobres, sino: dad lo que os sobra a los pobres.”
“Todos tenemos algo superfluo que dar a los pobres y a las obras de caridad: basta con quererlo.”
“Un superior debe tener tres cualidades especiales: pronto para perdonar, tardío para castigar, prontísimo para olvidar.”
“Que la caridad y la paciencia te acompañen siempre al mandar y al corregir.”
“En las tentaciones, recurrid a un medio que en mi larga experiencia he encontrado poderosísimo para vencer al demonio: besar la medalla de la Virgen.”
“Cuando notes que estás siendo tentado, ponte enseguida a hacer algo: el ocio y la tentación no pueden convivir.”
“Estamos creados para amar y servir a Dios nuestro Creador, y de nada nos serviría adquirir toda la ciencia y todas las riquezas del mundo sin el temor de Dios.”
“Sin el temor de Dios, la ciencia se vuelve necedad.”
“Para ganaros bien a los jóvenes, esforzaos por tratarlos con buenos modales: haceos amar y no temer; mostradles que deseáis la salvación de su alma; corregid sus defectos con paciencia y caridad; y sobre todo, absteneos de golpearlos.”
“Todo pasa: cada día tiene su parte de bien y de mal.”
“La divina Providencia se encargará, a su tiempo, de defender a los inocentes.”
“—Don Bosco, ¿cuándo y dónde haremos las vacaciones? —En el paraíso.”
“Las vacaciones son el premio de vuestros esfuerzos.”
“El fundamento de toda virtud en un joven es la obediencia a sus superiores.”
“Poco a poco, quien aprovecha las gracias del Señor va creciendo en virtud.”
“¿Queréis que el Señor os conceda muchas gracias? Visitadlo a menudo. ¿Queréis que os conceda pocas? Visitadlo poco.”
“No hay nada que el demonio tema más que estas dos prácticas: la comunión bien hecha, y las visitas frecuentes al Santísimo Sacramento.”
“Nuestra vida es tan breve que tenemos poco tiempo para hacer el bien.”
“Nuestra vida está en las manos del Señor, que es un buen Padre: él sabe hasta cuándo debe conservárnosla.”
“Para conocer la voluntad de Dios se necesitan tres cosas: orar, esperar y aconsejarse.”
“Lo más grande en este mundo es hacer la voluntad del Señor.”
“La mejor obra que se puede hacer en el mundo es sacar a las almas perdidas y ponerlas en el buen camino, hacia la virtud, hacia Dios.”
“Ayudadme a salvar muchas almas: el demonio trabaja sin tregua para perderlas, y nosotros trabajemos sin descanso para preservarlas.”