Decir siempre la verdad

Trabajar el valor de la sinceridad como parte de la coherencia cristiana, sin dramatizar el error sino valorando la honestidad.
«Que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no.»
(≈15 min) Preguntadle cómo se siente cuando alguien le miente, y cómo se siente cuando él o ella dice una mentira.
(≈15 min) Explicadle que Jesús siempre decía la verdad, aunque a veces le costara caro. Ser sincero no significa ser perfecto — significa que se puede confiar en lo que decimos, y eso también es una forma de amar a los demás.
(≈20 min) Proponed un reto sencillo para la semana: decir la verdad incluso cuando cueste un poco (por ejemplo, reconocer un error pequeño sin que lo pregunten). Escribid el reto en un papel visible.
(≈10 min) Decir la verdad, aunque cueste, es una forma de querer bien a los demás.
¡Jugad y repasad lo aprendido!
6 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.