Pedir perdón y perdonar

Introducir de forma sencilla la experiencia del perdón, como paso previo a comprender más adelante el sacramento de la Reconciliación.
«Sed más bien amables unos con otros... perdonándoos mutuamente.»
(≈15 min) Preguntadle si le cuesta más pedir perdón o perdonar a otra persona, y por qué.
(≈15 min) Explicadle que a Jesús le preguntaron cuántas veces hay que perdonar, y él respondió que siempre, sin poner límite. Perdonar no es decir que lo que pasó estaba bien: es decidir no guardar rencor, como Dios hace siempre con nosotros.
(≈20 min) Si hay algo pendiente de perdonar en casa (por pequeño que sea), este es el momento de decirlo en voz alta: «te perdono» o «perdóname». Cerrad con un abrazo.
(≈10 min) Perdonar no es fácil, pero es lo que Dios hace conmigo cada día.
¡Jugad y repasad lo aprendido!
6 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.