El Bautismo, mi primer sacramento

Ayudar a cada niño a valorar su propio Bautismo como el comienzo de su pertenencia a la familia de la Iglesia.
«Todos los que habéis sido bautizados en Cristo, os habéis revestido de Cristo.»
(≈15 min) Que cada niño pregunte en casa, antes de este encuentro, la fecha de su Bautismo, y la comparta con el grupo.
(≈15 min) Explicad los signos del Bautismo (el agua, la luz de la vela, el vestido blanco) y su significado: nacer a una vida nueva como hijo de Dios y miembro de la Iglesia, aunque no lo recordemos por ser tan pequeños.
(≈20 min) Con un poco de agua bendita o normal, que cada uno se haga la señal de la cruz en la frente recordando que ya es hijo de Dios desde su Bautismo.
(≈10 min) Mi camino de fe no empieza hoy: empezó el día de mi Bautismo.
El Bautismo de Jesús
Proyecta la ficha y contad la escena del Jordán. Al final, recordad la fecha del Bautismo de cada niño si la saben.
Junto al río Jordán, Juan el Bautista invitaba a la gente a cambiar de vida y a bautizarse. Un día llegó Jesús para ser bautizado. Juan se sorprendió, pero Jesús le dijo con calma que así debían cumplir lo que Dios quería.
Cuando Jesús salió del agua, el cielo se abrió, el Espíritu de Dios descendió como una paloma y se escuchó una voz:
««Este es mi Hijo amado, en quien me complazco» (Mt 3, 17).»
El Bautismo de Jesús marcó el inicio de su misión. Por nuestro Bautismo, el primer sacramento, nos hacemos hijos de Dios y miembros de la Iglesia, y nacemos a una vida nueva.
¡Jugad y repasad lo aprendido!
10 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.