Revisión: mi Primera Comunión no es un final

Evitar el «síndrome del abandono» tras la Primera Comunión, mostrando con claridad que el camino de fe continúa en Postcomunión.
«El que comenzó en vosotros la buena obra, la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.»
(≈20 min) Ya celebrada la Primera Comunión, dejad que cada niño cuente cómo vivió ese día, qué recuerda con más cariño.
(≈15 min) Explicad con claridad que la Primera Comunión no es un «título» que se obtiene ni una meta que cierra el camino: es la primera de muchísimas comuniones que, si Dios quiere, recibirán durante toda su vida. El año que viene sigue el camino, en Postcomunión.
(≈15 min) Celebrad una pequeña fiesta de grupo dando gracias por estos tres años, y anunciad con ilusión que el año que viene el grupo continúa.
(≈10 min) Mi Primera Comunión fue un comienzo, no una meta — y el camino sigue.
Mi Primera Comunión no es un final
Proyecta este resumen antes de jugar el cuestionario. La Primera Comunión no es un final, sino un comienzo.
Jesús quiere quedarse contigo y que sigas viniendo a su encuentro cada domingo en la Misa. Recibir a Jesús es el comienzo de un camino de amistad con Él para toda la vida.
Para seguir creciendo
- 1Ir a Misa cada domingo.
- 2Comulgar con el corazón preparado.
- 3Rezar cada día.
- 4Confesarme cuando lo necesite.
- 5Ayudar y querer a los demás como Jesús.
¡Jugad y repasad lo aprendido!
14 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.