«Esto es mi Cuerpo, esto es mi Sangre»
Explicar, con lenguaje sencillo pero sin rebajar el misterio, que en la Eucaristía Jesús se hace realmente presente.
«El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él.»
(≈15 min) Preguntad: «¿Qué es lo más importante que os podría regalar alguien que os quiere?». Comparadlo con lo que Jesús decide regalarnos.
(≈15 min) Explicad que la Iglesia cree que, en la Misa, el pan y el vino se convierten de verdad en el Cuerpo y la Sangre de Jesús, aunque a los ojos sigan pareciendo pan y vino. No es un truco ni una fantasía: es un misterio de fe, el mayor regalo que existe.
(≈20 min) En silencio, dejad un tiempo de adoración sencilla ante una vela encendida, imaginando que es Jesús quien está presente, esperando en silencio a ser recibido.
(≈10 min) En la Eucaristía no recibo un símbolo: recibo a Jesús mismo.