Escuchamos a Dios: la Liturgia de la Palabra

Ayudar a escuchar activamente las lecturas de la Misa, en vez de dejarlas pasar como ruido de fondo.
«El que tiene oídos, que oiga.»
(≈15 min) Leed en voz alta una lectura corta de un domingo reciente y preguntad qué entendieron y qué no.
(≈15 min) Explicad que en la Misa, Dios nos habla de verdad a través de las lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento, y sobre todo del Evangelio, que escuchamos de pie por respeto, como quien recibe las palabras del propio Jesús.
(≈20 min) En grupos, preparad una breve dramatización de una parábola conocida, para «hacer visible» lo que normalmente solo se escucha.
(≈10 min) Cuando se lee la Palabra en Misa, no es un texto cualquiera: es Dios hablándome a mí, hoy.
Escuchamos a Dios: la Liturgia de la Palabra
Proyecta la ficha. Antes de empezar, un breve silencio: «Ahora vamos a escuchar lo que Dios quiere decirnos hoy».
En la Liturgia de la Palabra, Dios nos habla y nosotros escuchamos. Nos ponemos en silencio y con atención, porque es Dios quien nos dice lo que necesitamos hoy.
Cómo escuchamos la Palabra
- 1Primera lectura. Al terminar: «Palabra de Dios». Respondemos: «Te alabamos, Señor».
- 2Salmo: repetimos todos una frase.
- 3Evangelio: nos ponemos de pie. Decimos: «Gloria a ti, Señor».
- 4Homilía: el sacerdote nos explica la Palabra.
««Dejad que los niños se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el reino de Dios» (Mc 10, 14).»
Al escuchar, cada uno se pregunta en su corazón: ¿Qué palabra me dice Dios hoy a mí?
¡Jugad y repasad lo aprendido!
9 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.