La Consagración: el momento central de la Misa

Explicar con claridad y respeto el momento de la Consagración, subrayando por qué se guarda un silencio especial.
«Tomó pan, dio gracias, lo partió y dijo: esto es mi Cuerpo, que se entrega por vosotros.»
(≈15 min) Preguntad si se han fijado alguna vez en el silencio que se hace en la iglesia justo quen el sacerdote alza la hostia y el cáliz.
(≈15 min) Explicad que ese es el momento más importante de toda la Misa: cuando, repitiendo las palabras de Jesús en la Última Cena, el pan y el vino se convierten realmente en su Cuerpo y su Sangre. Por eso el silencio y el gesto de la genuflexión son signos de adoración.
(≈20 min) Practicad juntos, con explicación y respeto, el gesto de la genuflexión y el porqué de hacerlo ante el Santísimo Sacramento.
(≈10 min) En el silencio de la Consagración pasa algo real: Jesús se hace presente.
La Consagración, el gran momento de la Eucaristía
Proyéctalo y explícalo paso a paso. Es un momento muy santo: por eso se guarda silencio y se adora.
La Consagración es el momento de la Misa en el que el sacerdote repite las palabras de Jesús en la Última Cena. Entonces ocurre un gran misterio: el pan y el vino ya no son solo pan y vino, aunque lo sigan pareciendo. Jesús se hace realmente presente: la hostia consagrada es el Cuerpo de Cristo, y el vino consagrado, su Sangre.
No es magia, ni un truco, ni teatro: es un misterio de amor. No lo vemos cambiar con los ojos, pero lo creemos con la fe, porque Jesús lo dijo. Un misterio es algo tan grande de Dios que no lo entendemos del todo, pero es verdad.
¿Qué ocurre en ese momento?
- 1Se presentan el pan y el vino sobre el altar.
- 2El sacerdote reza en nombre de toda la Iglesia.
- 3Dice las palabras de Jesús: «Esto es mi Cuerpo…», «Esta es mi Sangre…».
- 4Por la fuerza del Espíritu Santo, Jesús se hace presente.
- 5El sacerdote eleva la hostia y el cáliz, y nosotros adoramos en silencio.
«En la Consagración, Jesús se hace presente de verdad.»
¡Jugad y repasad lo aprendido!
10 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.