Preparo mi corazón: el examen de conciencia

Retomar el examen de conciencia trabajado el año anterior, ahora como preparación directa e inmediata a la Primera Comunión.
«Que cada uno se examine a sí mismo, y coma así del pan.»
(≈15 min) Recordad juntos, sin prisa, cómo se hacía el examen de conciencia que trabajasteis el año pasado.
(≈15 min) Explicad que San Pablo pedía a los primeros cristianos examinarse antes de comulgar, no por miedo, sino por respeto: para acercarse a Jesús con el corazón lo más limpio y sincero posible.
(≈20 min) Dejad un tiempo tranquilo, con música suave, para que cada niño complete en silencio su examen de conciencia personal.
(≈10 min) Cuanto más limpio llevo el corazón, mejor puedo recibir a Jesús.
Preparo mi corazón: el examen de conciencia
Proyecta la ficha. Cerrad los ojos un momento y decid en el corazón: «Jesús, ayúdame a ver lo que necesito cambiar».
Antes de confesarnos, revisamos nuestro corazón con Jesús. Nos ponemos un ratito en silencio y lo miramos todo con sinceridad y con cariño.
Reviso mi corazón
- 1En casa: ¿he obedecido, he ayudado, he dicho la verdad?
- 2Con mis amigos: ¿he tratado bien a todos, he pedido perdón?
- 3Con Dios: ¿he rezado, me he acordado de Jesús, he ido a Misa?
Y me pregunto
- 1¿Qué me gustaría cambiar de verdad?
- 2¿A quién necesito pedir perdón?
- 3¿Qué cosa buena quiero empezar a hacer?
««Jesús, perdóname. Quiero ser mejor y amar como Tú».»
¡Jugad y repasad lo aprendido!
9 preguntas para proyectar. Los niños responden a mano alzada.