Sexualidad y afectividad: un don a cuidar
Abordar la sexualidad con naturalidad y sin tabú, como dimensión buena de la persona que se vive mejor con criterios claros de respeto y madurez.
«Varón y mujer los creó.»
(≈15 min) Preguntad, con naturalidad, qué mensajes reciben hoy sobre la sexualidad (de las redes, del entorno, de la publicidad) y si les parecen sanos.
(≈15 min) Explicad que la Iglesia no ve la sexualidad como algo sucio o peligroso: es un don bueno de Dios, ligado al amor y al respeto por el otro, que se vive mejor con madurez, calma y sin presión externa, ni de la cultura ni de nadie.
(≈20 min) En un ambiente de confianza y respeto, dejad espacio para preguntas anónimas sobre el tema, respondiendo con honestidad y sin dramatizar.
(≈10 min) Mi sexualidad no es un problema: es un don que merece ser vivido con madurez y respeto.