¿Cómo sé que Dios es real y no solo una idea que me han enseñado?
Es una pregunta honesta, y merece una respuesta honesta: la fe no se demuestra como un teorema matemático, pero tampoco es un cuento inventado. Hay caminos razonables hacia Dios — el orden y la belleza del universo, la existencia de la conciencia moral, el deseo de sentido que todo ser humano lleva dentro — que apuntan hacia algo (Alguien) más grande que nosotros.
Además, no partes de cero: tienes la experiencia de generaciones de personas, muchas muy inteligentes, que han encontrado en Dios algo real y transformador, no una simple costumbre familiar. Vale la pena investigarlo por ti mismo, no solo heredarlo ni solo rechazarlo sin mirar.
El hombre es capaz de Dios: lleva en sí el deseo de Dios, y con la sola razón puede llegar a un conocimiento cierto de su existencia.
«Los cielos proclaman la gloria de Dios, el firmamento anuncia la obra de sus manos.»