Sufrimiento y dificultadesPregunta #68
¿Sirve de algo eso de «ofrecer» mis pequeños sufrimientos del día a día?
Sí, aunque suene raro al principio. No se trata de buscar sufrir más ni de resignarse pasivamente, sino de darle un sentido a lo que de todas formas ya te toca vivir: un mal día, un dolor de cabeza, una decepción. Unirlo a Cristo (decir por dentro «esto también, Señor») lo convierte en algo con valor, no en tiempo perdido.
Es también una forma práctica de acordarte de los demás en medio de tu propia dificultad — ofrecer tu mal rato «por» alguien que lo necesita más que tú convierte una molestia en un gesto de amor concreto.
📜 Catecismo de la Iglesia Católica
El sufrimiento aceptado y unido con amor al de Cristo adquiere un valor real, no meramente simbólico.
CCC 1460, 1461
📖 Palabra de Dios
«Dios nos consuela en toda tribulación, para que podamos consolar a los que están en cualquier tribulación.»
2 Co 1,4