Generosidad — Diciembre
Un kit completo para trabajar esta virtud a fondo: vídeo, música, actividad, juego, oración y más.
Compartir tu tiempo, tus apuntes, tu atención... en una cultura que empuja a mirar solo por ti. Una virtud humana muy cercana a la caridad, aunque no dependa de la fe para practicarla.
“Hay más alegría en dar que en recibir.”
Hch 20,35
Sugerencia de vídeo: busca un vídeo corto sobre alguien que compartió algo suyo —no solo dinero, también tiempo o talento— con quien lo necesitaba. Pregunta después: «¿Qué es lo último que diste sin que nadie te lo pidiera?»
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Letra pendiente de añadir.
Cada participante trae algo pequeño que esté dispuesto a dar: un dulce, un objeto, o incluso un talento que ofrecer (ayudar con deberes, enseñar algo que sabe hacer). Se coloca todo en una canasta común y, por turnos, cada uno elige algo que otro ha traído. Cierra preguntando qué ha costado más: dar o recibir.
Cada participante escribe en una tarjeta algo que sabe hacer bien y que podría compartir con el grupo esa semana (ayudar con una asignatura, enseñar un truco, escuchar a quien lo necesite). Se meten todas las tarjetas en un cofre y, por turnos, cada uno saca una y se compromete a cumplirlo.
Domingo no era el más fuerte ni el más popular del Oratorio, pero todos lo seguían: cuando un compañero tenía dificultades, buscaba la manera de ayudarle. Con algunos amigos fundó la Compañía de la Inmaculada, un grupo que no buscaba ser importante, sino que todos fueran más felices y estuvieran más cerca de Dios.
Leer este capítulo de Domingo Savio →«Hay más alegría en dar que en recibir.» (Hch 20,35) — Domingo Savio no esperaba a que le pidieran ayuda: se adelantaba a compartir lo que tenía, aunque fuera poco.
- •¿He compartido hoy algo mío —tiempo, cosas, atención— sin que me lo pidieran?
- •¿Ayudo solo cuando me sobra, o también cuando me cuesta un poco?
- •¿Comparo lo que doy con lo que dan los demás, o doy sin mirar de reojo?
- •¿Me doy cuenta de quién necesita algo mío antes de que lo pida en voz alta?
- •¿Guardo mis talentos solo para mí, o los pongo también al servicio de otros?
Señor, tú que lo diste todo por mí, enséñame a compartir sin calcular cuánto me queda a mí. Que sepa dar mi tiempo, mis cosas y mis talentos con la misma alegría con la que tú me lo das todo a mí. Amén.
Debate sobre la diferencia entre dar algo que ya no usas o no te importa perder, y dar algo que de verdad te cuesta soltar. ¿Cuál de las dos formas de generosidad practicáis más a menudo, y cuál os gustaría practicar más?