Responsabilidad — Octubre
Un kit completo para trabajar esta virtud a fondo: vídeo, música, actividad, juego, oración y más.
Hacer lo que toca —estudiar, ayudar en casa, cumplir tu palabra— no porque te vigilen, sino porque de verdad te importa.
“Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco has sido fiel, te pondré al frente de lo mucho.”
Mt 25,21
Sugerencia de vídeo: busca un testimonio corto sobre alguien que cumplió un compromiso difícil aunque nadie se lo fuera a agradecer. Pregunta después: «¿Por qué merece la pena hacer bien las cosas aunque nadie te vea?»
Sugerencia musical: una canción con ritmo decidido sobre dar lo mejor de uno mismo, para acompañar la actividad.
Cada participante escribe en una tarjeta un compromiso concreto para esta semana (en casa, en clase, con Dios) y la firma con su nombre. Se guardan en un sobre y se abren la semana siguiente para comprobar, entre todos y sin juzgar, quién lo cumplió.
Formad una cadena humana cogidos de las manos y proponed un reto sencillo en equipo (cruzar la sala sin soltarse, por ejemplo). Si alguien suelta la mano, todo el grupo falla. Habla después de cómo la responsabilidad de uno solo afecta a todo el equipo.
Domingo no era el más fuerte ni el más popular del Oratorio, pero se sentía responsable de que el ambiente entre sus compañeros fuera bueno, y actuaba en consecuencia sin que nadie se lo pidiera.
Leer este capítulo de Domingo Savio →«Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco has sido fiel, te pondré al frente de lo mucho.» (Mt 25,21) — Domingo Savio se tomaba en serio hasta las cosas más pequeñas del día a día.
- •¿He cumplido hoy lo que dije que iba a hacer?
- •¿He hecho las cosas con excelencia, o he buscado el atajo más fácil?
- •¿Me he responsabilizado de un error mío, o he buscado culpar a otro?
- •¿He cuidado algo que estaba bajo mi responsabilidad (casa, estudio, un encargo)?
- •¿Actúo igual de bien cuando nadie me está mirando?
Señor, ayúdame a tomarme en serio lo que me toca hacer, aunque sea pequeño y nadie lo vea. Que sea fiel en lo poco, como Domingo Savio, para que pueda confiar en mí en lo mucho. Amén.
Divide al grupo en dos y que defiendan: «Ser responsable es hacer lo que te mandan» vs «Ser responsable es hacer lo correcto aunque nadie te lo mande». Cierra explicando que la verdadera responsabilidad nace de dentro, no del miedo a un castigo.