Servicio — Abril
Un kit completo para trabajar esta virtud a fondo: vídeo, música, actividad, juego, oración y más.
Ayudar sin que te lo pidan, en casa, en clase, en tu grupo. El que sirve, crece.
“El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir.”
Mc 10,45
Sugerencia de vídeo: busca un vídeo corto sobre voluntariado juvenil o ayuda desinteresada. Pregunta: «¿Qué se siente al ayudar sin que nadie te lo pida?»
Sugerencia musical: una canción sobre servir o entregarse a los demás, para acompañar la actividad.
Dinámica completa: descubrir que cada uno aporta algo distinto al grupo, y que todos son necesarios.
Ver la dinámica completa →Cada participante escribe en una tarjeta un pequeño favor que puede hacer a otro (cargar su mochila, explicarle algo, guardarle sitio). Se reparten al azar y durante la semana cada uno debe cumplir el favor que le tocó, sin decir que es parte de un juego.
Durante la epidemia de cólera de 1854 en Turín, el ambiente en el que creció Domingo estuvo marcado por quienes se quedaron a cuidar a los enfermos: un servicio silencioso, sin esperar reconocimiento.
Leer este capítulo de Domingo Savio →«El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir.» (Mc 10,45) — Domingo Savio ayudaba en lo pequeño y cotidiano, sin necesitar que se notara.
- •¿He ayudado hoy sin que nadie me lo pidiera?
- •¿He hecho algo por otro sin esperar que se note?
- •¿Pongo mis talentos al servicio de los demás?
- •¿Me quejo cuando me toca ayudar, o lo hago de buena gana?
- •¿He servido en casa, o solo fuera de ella?
Señor, tú que lavaste los pies de tus discípulos, enséñame a servir sin buscar aplausos. Que ponga lo que tengo al servicio de los demás, empezando por los de casa. Amén.
Debate si ayudar a los demás («rebajarse» a hacer tareas que nadie quiere) resta valor a una persona o, al contrario, es lo que más la engrandece. Cierra con la frase de Jesús sobre el que quiere ser el primero.