Venerable desde 2006
Su causa de beatificación, dónde honrar su memoria, y oraciones para pedir su intercesión.
La causa de beatificación
La Iglesia reconoce en pasos la santidad de una persona. Hoy la llamamos Venerable porque en 2006 se reconoció oficialmente que vivió las virtudes cristianas de forma heroica.
Su causa de beatificación se abrió oficialmente en 1995.
El 23 de octubre de 2006, el papa Benedicto XVI reconoció que vivió sus virtudes cristianas de forma heroica y la declaró Venerable.
Falta que la Iglesia reconozca oficialmente un milagro atribuido a su intercesión.
Requeriría, después de la beatificación, el reconocimiento de un segundo milagro.
🕊️ Si conoces o has recibido una gracia que atribuyes a la intercesión de Mamá Margarita, la tradición de la Iglesia pide comunicarla a la autoridad eclesiástica correspondiente — normalmente la postulación de su causa o tu diócesis — para que pueda ser estudiada de cara a un posible milagro para su beatificación.
Sobre sus pasos
El pueblo del Piamonte (Italia) donde nació en 1788. Hoy conserva su casa natal, abierta a los visitantes.
La granja donde vivió su matrimonio, su viudez y crio a sus tres hijos — y donde Juan tuvo, con nueve años, su famoso sueño.
El santuario y complejo museístico construido junto a I Becchi, dedicado a Don Bosco y a toda su familia.
El barrio donde pasó sus últimos diez años, junto al Oratorio que ayudó a levantar con sus propias manos.
Construida en Valdocco por impulso de Don Bosco; guarda la memoria de toda la primera comunidad salesiana, incluida la de Margherita.
Reza con ella
Venerable Margherita Occhiena, tú que criaste sola a tus hijos y nunca les faltaste, intercede por todas las madres que hoy educan solas, con miedo o con cansancio. Que encuentren en ti fuerza y confianza en la Providencia. Amén.
Señor, que en Margherita Occhiena nos diste el ejemplo de una familia sostenida en la fe incluso en la pobreza y la pérdida, ayuda a nuestras familias a permanecer unidas, a perdonarse pronto y a poner a Dios en el centro de la casa. Amén.
Padre bueno, tú que llamaste a Margherita Occhiena a ser madre de su propia familia y madre de cientos de muchachos sin hogar, si es tu voluntad, glorifica a tu sierva concediéndonos, por su intercesión, la gracia que hoy te pedimos, para que pronto sea proclamada Beata. Amén.