El pecado escondido de un solo hombre que le costó una batalla a todo el pueblo
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Hoy te voy a contar cómo, después de la gran victoria de Jericó, el pueblo de Israel sufrió una derrota inesperada en una batalla mucho más pequeña — y cómo se descubrió que la causa era el pecado escondido de un solo hombre.
Después de la espectacular victoria sobre Jericó, con las murallas cayendo tras la obediencia del pueblo a las instrucciones de Dios, Josué envió a un pequeño grupo de hombres a conquistar la ciudad de Hai, una ciudad mucho más pequeña que, según los espías, no requeriría un gran esfuerzo. Sin embargo, el ejército israelita fue derrotado sorprendentemente, con varios hombres muertos en la batalla.
Josué, angustiado y sin entender lo sucedido después de una victoria tan grande como la de Jericó, se postró ante Dios pidiendo explicaciones. Dios le respondió con dureza: «Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto... han tomado también del anatema, y aun han hurtado, y además de esto han mentido». Alguien había desobedecido la instrucción explícita de no quedarse con nada del botín de Jericó, que debía estar completamente consagrado a Dios.
Mediante un proceso de identificación por tribus, familias y personas individuales, se descubrió finalmente que el responsable era Acán, de la tribu de Judá, quien confesó: «Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel... vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro... lo codicié, y lo tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda».
Aquel pecado, cometido en secreto por una sola persona, había tenido consecuencias que afectaron a todo el pueblo, incluyendo la muerte de varios soldados en la batalla de Hai. Después de que el pecado fuera confesado y las consecuencias aplicadas, el pueblo pudo volver a atacar Hai, esta vez con éxito. Esta historia muestra cómo, en una comunidad, el pecado de una sola persona, por más oculto que parezca, puede tener repercusiones mucho más amplias de lo que quien lo comete imagina en el momento.
📖 Josué 7,1-26
🎬 Ficha de reparto
Acán
Se queda en secreto con parte del botín prohibido de Jericó, provocando una derrota para todo el pueblo.
Josué
Descubre la causa de la derrota inesperada en Hai y confronta el pecado escondido de Acán.
💡 La moraleja
Un pecado que se cree bien escondido puede tener consecuencias que afectan a mucha más gente de la que uno imagina. La sinceridad de reconocerlo a tiempo, en vez de mantenerlo oculto, evita males mayores.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a no esconder mis propias faltas pensando que solo me afectan a mí. Dame la sinceridad de reconocerlas a tiempo, antes de que sus consecuencias se extiendan. Amén.