Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Antiguo TestamentoDía 96 de 365
🌙 Buenas Noches

El profeta al que su propia burra tuvo que corregir

ObedienciaHumildad

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Hoy te voy a contar una de las historias más curiosas de toda la Biblia: la de un profeta tan cegado por el dinero que ni siquiera veía lo que su propia burra sí podía ver con claridad.

Balaam era un adivino contratado por Balac, rey de Moab, para maldecir al pueblo de Israel, que acampaba cerca de su territorio y le daba mucho miedo. Dios le advirtió a Balaam que no maldijera a un pueblo que Él mismo había bendecido, pero Balaam, tentado por la gran recompensa que le ofrecían, decidió emprender el viaje de todos modos.

Mientras Balaam viajaba montado en su burra, un ángel del Señor se puso en el camino con una espada desenvainada, invisible para Balaam pero perfectamente visible para el animal. La burra, al verlo, se desvió del camino hacia el campo, y Balaam, furioso, la golpeó para que volviera. Esto se repitió tres veces, con la burra apretándose cada vez más contra muros y espacios estrechos para esquivar al ángel, hasta que finalmente se echó al suelo, negándose a seguir.

Balaam, ciego de rabia, la golpeó de nuevo — y entonces sucedió algo asombroso: Dios abrió la boca de la burra, y esta le habló: «¿Qué te he hecho, que me has golpeado estas tres veces?». Balaam, demasiado enfadado como para asombrarse siquiera de que su burra le estuviera hablando, discutió con ella como si fuera lo más normal del mundo.

Fue entonces cuando Dios abrió también los ojos de Balaam, y vio al ángel con la espada en el camino. El ángel le explicó que la burra le había salvado la vida tres veces, desviándose de un peligro que él, el supuesto vidente, ni siquiera había podido ver. Avergonzado, Balaam reconoció su error, y aunque siguió su camino, terminó bendiciendo a Israel en vez de maldecirlo, tal y como Dios había querido desde el principio.

📖 Números 22,21-35

🎬 Ficha de reparto

Balaam

Profeta tentado por el dinero, cegado a un peligro que su propia burra logra ver.

La burra de Balaam

Salva a Balaam tres veces del ángel, y Dios le da voz para hacérselo entender.

💡 La moraleja

A veces estamos tan cegados por lo que queremos conseguir —dinero, éxito, reconocimiento— que dejamos de ver peligros evidentes que hasta los más «pequeños» a nuestro alrededor pueden percibir. La humildad de escuchar, aunque venga de donde menos lo esperas, puede salvarte.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, cuando esté cegado por lo que deseo conseguir, ayúdame a ver los peligros que tú pones en mi camino. Dame la humildad de escuchar la corrección, venga de donde venga. Amén.