El joven que se sintió demasiado pequeño para ser profeta
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Hoy te voy a contar cómo Dios llamó a un joven a ser profeta, y la primera excusa que se le ocurrió al muchacho fue exactamente la que muchos jóvenes seguimos poniendo hoy: «soy demasiado joven para esto».
Dios le habló a Jeremías con una revelación sorprendente: «Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones». Jeremías, todavía muy joven, respondió con la excusa más comprensible del mundo: «¡Ah, ah, Señor Dios! He aquí, no sé hablar, porque soy niño».
Dios no aceptó esa excusa como motivo para no cumplir la misión, pero tampoco la ignoró con dureza: le respondió con firmeza y con ternura al mismo tiempo: «No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte». Y entonces, «extendió el Señor su mano y tocó mi boca», dándole las palabras que necesitaría.
La misión de Jeremías no sería fácil: tendría que anunciar mensajes duros de advertencia a un pueblo que no quería escuchar, enfrentarse a reyes, ser encarcelado, e incluso arrojado a una cisterna de barro por decir verdades incómodas. A pesar de todo, se mantuvo fiel a su misión durante décadas, ganándose el apodo de «el profeta llorón» por su profundo amor y dolor hacia un pueblo que se negaba a cambiar.
Dios le prometió desde el principio que lo haría fuerte «como ciudad fortificada, y como columna de hierro, y como muro de bronce», capaz de resistir la oposición de reyes, príncipes y sacerdotes. La misma juventud que Jeremías veía como una debilidad, Dios la había elegido a propósito, y le dio la fuerza necesaria para llevarla a cabo con fidelidad hasta el final.
📖 Jeremías 1,4-10
🎬 Ficha de reparto
Jeremías
Profeta llamado por Dios siendo muy joven, fiel a su misión pese a décadas de rechazo y persecución.
💡 La moraleja
Sentirte demasiado joven, demasiado inexperto o demasiado pequeño no es un impedimento para que Dios cuente contigo. Él ya te conocía antes de que nacieras, y sabe exactamente lo que puede hacer contigo.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando me sienta demasiado joven o inexperto para lo que me pides, recuérdame a Jeremías. Dame la fortaleza que prometiste, y ayúdame a no poner mi edad como excusa. Amén.