Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Antiguo TestamentoDía 258 de 365
🌙 Buenas Noches

La promesa que David no olvidó, aunque hubieran pasado muchos años

FidelidadCaridad

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Hoy te voy a contar cómo, ya siendo rey y con Saúl y Jonatán ya fallecidos hacía años, David hizo algo que sorprendió a todos: buscó activamente a algún descendiente de su antiguo amigo Jonatán, solo para poder mostrarle bondad en su nombre.

David, ya consolidado como rey de todo Israel, después de años de reinado, preguntó a sus siervos: «¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?». No lo hacía por obligación política ni por presión de nadie: recordaba la profunda amistad y el pacto de lealtad que había mantenido con Jonatán años atrás, y quería honrarlo incluso después de su muerte.

Le informaron que existía un hijo de Jonatán llamado Mefiboset, que había quedado inválido de ambos pies desde niño, tras un accidente ocurrido cuando su nodriza huyó apresuradamente al enterarse de la muerte de Saúl y Jonatán, dejándolo caer en la huida. Mefiboset vivía entonces escondido, en una casa alejada, probablemente temiendo que algún descendiente de Saúl representara una amenaza para el nuevo rey.

David lo mandó llamar, y Mefiboset, temeroso, «se postró sobre su rostro» ante el rey. David le tranquilizó de inmediato: «No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa». Un gesto de generosidad completamente inesperado hacia alguien que, según la lógica política habitual de la época, podría haber sido visto como un peligro a eliminar.

Mefiboset, sorprendido por tanta bondad, respondió con humildad: «¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?». Desde entonces, «comía Mefiboset a la mesa de David, como uno de los hijos del rey», recibiendo un trato de honor completo, no por sus propios méritos, sino por la fidelidad de David hacia una amistad y un pacto hecho años atrás con su padre Jonatán.

📖 2 Samuel 9,1-13

🎬 Ficha de reparto

David

Busca a un descendiente de Jonatán para mostrarle bondad en memoria de su antigua amistad.

Mefiboset

Hijo inválido de Jonatán que recibe de David un trato de honor inesperado.

💡 La moraleja

La fidelidad a las promesas y a los pactos de amistad hechos años atrás, sostenida más allá de la muerte de la otra persona, es una forma profunda de lealtad. David nos enseña que la bondad hacia otros a veces no depende de sus propios méritos, sino del cariño hacia quien nos une con ellos.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, dame la fidelidad de David para mantener mis promesas y honrar mis amistades, incluso años después, mostrando bondad hacia quienes ellos aman. Amén.