El extranjero que rescató al profeta de morir hundido en el barro
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Hoy te voy a contar cómo Jeremías, arrojado por sus enemigos a una cisterna vacía llena de barro para que muriera lentamente, fue rescatado por alguien de quien nadie hubiera esperado tanta valentía: un extranjero al servicio del propio palacio.
Algunos príncipes de Judá, molestos porque Jeremías seguía anunciando la caída inevitable de Jerusalén ante los babilonios, algo que consideraban desmoralizante para los soldados en plena guerra, consiguieron permiso del rey Sedequías para deshacerse de él de una forma que técnicamente no implicaba matarlo directamente: lo arrojaron a una cisterna vacía que solo tenía barro en el fondo, «y se hundió Jeremías en el cieno».
Sin comida ni agua, y hundido en el lodo hasta el punto de no poder moverse, Jeremías quedó allí abandonado, en una muerte lenta que nadie parecía dispuesto a impedir. Fue entonces cuando Ebed-melec, un funcionario etíope que servía en el palacio real —un extranjero, sin ningún parentesco ni obligación especial hacia Jeremías—, se enteró de lo sucedido y decidió actuar.
Ebed-melec se presentó directamente ante el rey Sedequías, denunciando con valentía la injusticia cometida: «Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre». El rey, accediendo a su petición, le autorizó a rescatarlo, e incluso le proporcionó hombres para ayudarle en la tarea.
Ebed-melec, con un detalle de cuidado muy conmovedor, «tomó trapos viejos... y los echó a Jeremías por las cuerdas», para que las cuerdas no le lastimaran al sacarlo del lodo con tanto cuidado como fuera posible. Aquel gesto de un extranjero, sin ninguna obligación previa, dispuesto a arriesgarse ante el propio rey para salvar la vida de un profeta rechazado por casi todos, se convirtió en un ejemplo de cómo la valentía y la compasión pueden surgir de donde menos se espera.
📖 Jeremías 38,1-13
🎬 Ficha de reparto
Ebed-melec
Funcionario etíope que rescata con valentía a Jeremías de una cisterna donde había sido abandonado a morir.
Jeremías
Profeta rescatado del lodo gracias a la intervención valiente de Ebed-melec.
💡 La moraleja
La valentía y la compasión no siempre vienen de quien tiene la obligación de mostrarlas: a veces surgen de quien menos se espera, como un extranjero dispuesto a arriesgarse por alguien injustamente tratado.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la valentía de Ebed-melec para defender a quien sufre una injusticia, aunque no tenga ninguna obligación especial de hacerlo. Amén.