La viuda que cansó a un juez sin escrúpulos a base de insistir
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Hoy te voy a contar una parábola de Jesús sobre una viuda, la persona con menos poder de toda la sociedad de su época, que consiguió justicia a base de una insistencia que ni siquiera un juez corrupto pudo ignorar.
Jesús contó esta parábola «sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar». Había en una ciudad un juez «que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre», es decir, sin ningún escrúpulo moral que lo hiciera actuar con justicia por convicción propia. En aquella misma ciudad vivía una viuda —la figura social más vulnerable de la época, sin marido que la defendiera legalmente— que acudía repetidamente a él pidiendo: «Hazme justicia de mi adversario».
El juez, durante un buen tiempo, «no quiso» atenderla, ignorando sus peticiones una y otra vez. Pero la viuda no se dio por vencida: siguió acudiendo a él insistentemente, sin cansarse, a pesar de las negativas repetidas. No tenía dinero para sobornarlo, ni poder social para presionarlo — solo tenía su propia perseverancia constante.
Finalmente, el juez, cansado de tanta insistencia, razonó consigo mismo: «Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia». No actuó por convicción de justicia, sino simplemente para librarse de la insistencia constante de aquella mujer.
Jesús concluyó con una comparación reveladora: «¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?». Si incluso un juez sin escrúpulos terminaba actuando por la insistencia de una viuda, cuánto más un Dios que sí es bueno y justo escuchará a quienes claman a él con perseverancia. La parábola termina con una pregunta abierta que interpela directamente: «cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?».
📖 Lucas 18,1-8
🎬 Ficha de reparto
La viuda
Persiste en pedir justicia ante un juez sin escrúpulos, hasta conseguir lo que pedía.
El juez injusto
Termina haciendo justicia a la viuda, no por convicción, sino por cansarse de su insistencia.
💡 La moraleja
La perseverancia de quien tiene menos poder, como esta viuda, puede lograr lo que parecía imposible. Y si esa insistencia funciona incluso con un juez injusto, mucho más confianza merece la oración persistente dirigida a un Dios que sí es bueno.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la perseverancia de esta viuda para seguir orando y buscando justicia sin desanimarme, confiando en que tú, a diferencia de aquel juez, sí escuchas con amor. Amén.