El vecino que golpeó la puerta a medianoche pidiendo pan prestado
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Hoy te voy a contar una parábola de Jesús sobre un hombre que, en plena noche, se atrevió a despertar a su vecino golpeando su puerta, insistiendo hasta conseguir lo que necesitaba.
Jesús, después de enseñar el Padrenuestro a sus discípulos, les contó una parábola para explicar cómo debía ser la oración: «¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante?». En aquella cultura, la hospitalidad hacia un viajero inesperado era una obligación social muy seria, incluso si llegaba a horas intempestivas.
El hombre que estaba dentro de la casa, ya acostado con toda su familia, respondía desde dentro: «No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos». Una respuesta comprensible, dadas las circunstancias: nadie quiere levantarse en plena noche por un favor que podría esperar hasta la mañana.
Sin embargo, Jesús explicó que, aunque el hombre no se levantara «por ser su amigo», sí lo haría «por su importunidad», es decir, por la insistencia persistente de quien golpeaba la puerta sin rendirse. La perseverancia, más que la amistad en sí, terminaba consiguiendo lo que se necesitaba.
Jesús aplicó esta parábola directamente a la oración: «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá». Y añadió una imagen tranquilizadora sobre la bondad de Dios: «¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?... Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». La insistencia en la oración, lejos de molestar a Dios, es bien recibida por un Padre que quiere darnos incluso más de lo que le pedimos.
📖 Lucas 11,5-13
🎬 Ficha de reparto
Jesús
Cuenta la parábola del amigo inoportuno para enseñar sobre la perseverancia en la oración.
💡 La moraleja
La oración persistente, insistente incluso, no molesta a Dios: la parábola compara su generosidad con la de un padre que quiere dar cosas buenas a sus hijos. Vale la pena seguir pidiendo, buscando y llamando, sin rendirse a la primera.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la perseverancia de seguir pidiendo, buscando y llamando en la oración, confiando en que tú, como buen Padre, quieres darme cosas buenas. Amén.