Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Antiguo TestamentoDía 115 de 365
🌙 Buenas Noches

El río que se detuvo para dejar pasar a todo un pueblo

FeObediencia

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Hoy te voy a contar cómo, cuarenta años después de que el mar Rojo se abriera para los padres, sus hijos vivieron un milagro parecido: un río entero deteniendo su cauce para dejarles entrar en la tierra prometida.

Después de la muerte de Moisés, Josué guió al pueblo de Israel hasta la orilla del río Jordán, que en aquella época del año estaba «lleno hasta todos sus bordes», crecido por el deshielo. Cruzarlo a pie, con todo el pueblo, sus animales y sus pertenencias, parecía completamente imposible en esas condiciones.

Dios le dio a Josué una instrucción muy concreta: los sacerdotes debían cargar el arca del pacto y adelantarse, entrando directamente en el agua del río. En el momento en que las plantas de sus pies tocaron el agua, «las aguas que venían de arriba se detuvieron y se levantaron en un montón», dejando el cauce seco para que todo el pueblo cruzara.

Los sacerdotes permanecieron de pie en medio del cauce seco del río, sosteniendo el arca, mientras «todo Israel pasó en seco, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán». Fue un cruce completo y ordenado, sin prisa ni caos, con el pueblo entero pasando por el mismo lugar exacto donde, un momento antes, corría un río crecido.

Josué mandó tomar doce piedras del centro del cauce del río, una por cada tribu de Israel, y levantarlas como monumento en el lugar donde acamparon esa noche, para que sirvieran de recuerdo permanente: «Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres... les responderéis: Israel pasó en seco por este Jordán». Un milagro convertido, deliberadamente, en memoria para las siguientes generaciones.

📖 Josué 3,1-17; 4,1-9

🎬 Ficha de reparto

Josué

Guía al pueblo a través del Jordán, siguiendo la instrucción de Dios, y levanta un monumento para recordarlo.

Los sacerdotes

Sostienen el arca del pacto en medio del cauce seco mientras todo el pueblo cruza.

💡 La moraleja

Dios repite a veces sus grandes gestos de liberación en generaciones distintas, para que cada una viva su propia experiencia de su fidelidad. Vale la pena, como Josué, dejar marcado el recuerdo de lo que Dios ha hecho, para que no se olvide con el tiempo.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, tú que abriste el mar para los padres y el río para los hijos, sigue abriendo camino en lo que a mí me parece imposible. Ayúdame a recordar y contar lo que has hecho por mí. Amén.