El hombre que tuvo que llenar los zapatos del líder más grande que había conocido Israel
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Hoy te voy a contar cómo un antiguo ayudante de Moisés tuvo que asumir, de la noche a la mañana, el liderazgo de todo un pueblo, justo cuando más falta hacía la seguridad de su antiguo jefe.
Después de la muerte de Moisés, el líder que había guiado al pueblo de Israel durante cuarenta años en el desierto, Dios se dirigió a Josué, su fiel ayudante durante todo ese tiempo: «Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán... yo estaré contigo». La responsabilidad de conquistar y repartir la Tierra Prometida recaía ahora sobre un hombre que había vivido siempre a la sombra de Moisés.
Dios repitió a Josué, con insistencia, una misma frase, como si supiera exactamente lo que Josué más necesitaba escuchar en ese momento: «Esfuérzate y sé valiente... solamente esfuérzate y sé muy valiente... Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas». Tres veces seguidas, la misma exhortación, como reconociendo el miedo natural de tener que llenar un lugar tan grande.
Josué recibió también una instrucción muy concreta para mantenerse firme: «No se apartará de tu boca este libro de la ley... para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito». La fortaleza que Dios le pedía no venía de sus propias capacidades, sino de mantenerse fiel a lo que Dios había enseñado, sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda.
El pueblo, por su parte, respondió con una lealtad clara hacia su nuevo líder: «Todas las cosas que nos mandaste haremos, y a dondequiera que nos mandes iremos... solamente que Jehová tu Dios sea contigo, como fue con Moisés». Con esa doble base —la promesa de Dios y el apoyo del pueblo— Josué se preparó para el reto más grande de su vida: llevar a Israel, por fin, a la tierra que llevaban generaciones esperando.
📖 Josué 1,1-18
🎬 Ficha de reparto
Josué
Sucede a Moisés como líder de Israel, recibiendo de Dios la exhortación a ser fuerte y valiente.
💡 La moraleja
Suceder a alguien admirado da miedo, y es normal sentirlo. Pero la fortaleza necesaria no viene de sentirse igual de capaz que el anterior, sino de mantenerse fiel a lo que Dios ha enseñado y confiar en que él estará presente en el nuevo camino.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando tenga que asumir una responsabilidad que me queda grande, recuérdame lo que le dijiste a Josué: esfuérzate y sé valiente, porque tú estarás conmigo. Amén.