El hombre que vendió todo lo que tenía por algo que valía mucho más
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Hoy te voy a contar dos parábolas cortas de Jesús sobre dos hombres muy distintos, que llegaron a la misma conclusión: que valía la pena vender absolutamente todo con tal de conseguir lo que habían encontrado.
Jesús contó una primera parábola breve: «El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo, y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo». En aquella época, sin bancos seguros, era habitual esconder objetos de valor enterrándolos, y a veces esos tesoros quedaban olvidados, esperando a que alguien los encontrara por casualidad.
El hombre de la parábola no había estado buscando ningún tesoro; se lo encontró de forma inesperada mientras trabajaba en un campo que ni siquiera era suyo. Pero al reconocer su valor, no dudó ni un instante: vendió todo lo que tenía para poder comprar aquel campo entero, con tal de asegurarse el tesoro escondido en él.
Jesús añadió una segunda parábola, con un personaje distinto: «También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que al hallar una perla preciosa de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró». A diferencia del primer hombre, este mercader sí había pasado toda su vida buscando activamente perlas valiosas, con conocimiento y experiencia, hasta encontrar finalmente la que superaba a todas las demás.
Aunque los dos personajes llegaron a su tesoro de forma muy distinta —uno por sorpresa, el otro tras una búsqueda deliberada—, ambos reaccionaron exactamente igual: reconocieron el valor incomparable de lo que habían encontrado, y estuvieron dispuestos a renunciar a todo lo demás con tal de conseguirlo. Jesús usaba estas dos imágenes para explicar que el reino de Dios merece ese mismo tipo de entrega total, venga como venga: por sorpresa o tras una búsqueda de toda la vida.
📖 Mateo 13,44-46
🎬 Ficha de reparto
Jesús
Cuenta las parábolas del tesoro escondido y la perla de gran precio sobre el valor del reino de los cielos.
💡 La moraleja
Cuando algo tiene de verdad un valor incomparable, merece la pena renunciar a todo lo demás por conseguirlo. La pregunta que dejan estas dos parábolas es sencilla: ¿qué lugar ocupa Dios en la lista de lo que de verdad valoras en tu vida?
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a reconocer tu valor incomparable en mi vida, y a estar dispuesto a soltar lo que haga falta con tal de no perderte de vista. Amén.