Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Antiguo TestamentoDía 163 de 365
🌙 Buenas Noches

El rey enfermo que lloró tanto que Dios le añadió quince años de vida

FeConfianza

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Hoy te voy a contar cómo un rey, al enterarse de que iba a morir por su enfermedad, se volvió hacia la pared y lloró con tanta sinceridad que Dios decidió cambiar lo que ya parecía decidido.

El rey Ezequías de Judá, uno de los pocos reyes recordados como fieles a Dios, enfermó gravemente, y el profeta Isaías fue a visitarlo con un mensaje difícil: «Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás». Ante aquella noticia tan dura, Ezequías «volvió su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová», recordándole con humildad cómo había intentado servirle con un corazón íntegro, y «lloró Ezequías con gran lloro».

Antes incluso de que Isaías saliera del palacio, Dios le dio un nuevo mensaje para el rey: «He oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová. Y añadiré a tus días quince años». Una respuesta prácticamente inmediata a una oración sincera y desesperada.

Ezequías, queriendo alguna confirmación de que aquella promesa se cumpliría de verdad, pidió una señal, y Isaías le ofreció una elección poco común: que la sombra del reloj solar avanzara diez grados, o que retrocediera diez grados. Ezequías respondió: «Fácil cosa es que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados» — pidió, deliberadamente, la señal más difícil de creer.

Según el relato, la sombra retrocedió efectivamente los diez grados que había avanzado, un fenómeno tan extraordinario que resultaba imposible de explicar de forma natural. Ezequías, confirmado en su fe, se recuperó completamente de su enfermedad y siguió reinando durante quince años más, tal y como Dios le había prometido — una historia que muestra cómo una oración sincera, acompañada de lágrimas reales, puede mover el corazón de Dios de una forma que sorprende incluso al que ora.

📖 2 Reyes 20,1-11

🎬 Ficha de reparto

Ezequías

Rey de Judá que, con una oración sincera y lágrimas, recibe quince años más de vida.

Isaías

Profeta que anuncia primero la enfermedad mortal de Ezequías, y después su curación.

💡 La moraleja

Una oración sincera, con lágrimas reales, tiene un peso enorme delante de Dios. Ezequías nos enseña que no hay que avergonzarse de llorar delante de Dios cuando de verdad se necesita su ayuda.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, como Ezequías, te presento mis lágrimas sinceras cuando algo me duele profundamente. Confío en que las escuchas, aunque el resultado no siempre sea el que espero. Amén.