Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 94 de 365
🌙 Buenas Noches

El funcionario que leía la Biblia sin entenderla, hasta que alguien se la explicó

FeEvangelizaciónHumildad

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Hoy te voy a contar cómo un ángel envió a Felipe a un camino desierto en el momento exacto en que un funcionario extranjero, leyendo la Biblia en su carruaje, necesitaba a alguien que se la explicara.

Un ángel del Señor le dijo a Felipe, uno de los primeros diáconos, que fuera hacia un camino desértico entre Jerusalén y Gaza. Allí se encontró con el carruaje de un alto funcionario etíope, tesorero de la reina de su país, que volvía de adorar en Jerusalén, leyendo en voz alta un pasaje del profeta Isaías sin comprender del todo su significado.

El Espíritu le dijo a Felipe que se acercara al carruaje, y Felipe, corriendo hasta alcanzarlo, le preguntó: «¿Entiendes lo que lees?». El funcionario respondió con una honestidad sencilla: «¿Y cómo voy a entenderlo, si nadie me lo explica?», e invitó a Felipe a subir con él y explicarle.

El pasaje que estaba leyendo hablaba de alguien «como oveja a la muerte», que no abría su boca — Felipe, partiendo de ese mismo texto, «comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús». Fue una conversación al aire libre, en pleno camino, entre un desconocido dispuesto a explicar y otro dispuesto a escuchar con el corazón abierto.

Al llegar a un lugar con agua, el funcionario pidió ser bautizado de inmediato: «Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?». Felipe lo bautizó allí mismo, y después «el Espíritu del Señor arrebató a Felipe» — el funcionario siguió su camino «gozoso», llevando consigo, de vuelta a su país lejano, la fe recién descubierta.

📖 Hechos 8,26-40

🎬 Ficha de reparto

Felipe

Diácono guiado por el Espíritu para explicar las Escrituras a un funcionario etíope.

El funcionario etíope

Alto cargo extranjero que, tras entender el pasaje bíblico, pide ser bautizado de inmediato.

💡 La moraleja

No hace falta estar en un templo para que Dios use un encuentro casual —incluso en un camino desierto— para transformar una vida. Y no hay vergüenza en admitir «no entiendo, ¿me lo explicas?»: esa humildad abrió la puerta a la fe de aquel funcionario.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, dame la disponibilidad de Felipe para acercarme a quien necesita que le expliquen tu Palabra, y la humildad del funcionario para reconocer lo que no entiendo. Amén.