El anciano que creía a su hijo muerto, y lo volvió a ver con sus propios ojos
Inicia sesión para guardar tus historias leídas y favoritas.
Hoy te voy a contar cómo un padre que llevaba veinte años de luto por un hijo al que creía muerto recibió la noticia más increíble de toda su vida: que seguía vivo, y era el hombre más poderoso de Egipto.
Cuando los hermanos de José volvieron a Canaán y le contaron a su padre Jacob que José seguía vivo y gobernaba en Egipto, el anciano «se quedó atónito, pues no los creía». Habían pasado tantos años creyéndolo muerto, devorado por una fiera según la mentira que sus propios hijos le habían contado, que la noticia le resultaba casi imposible de asimilar.
Pero cuando vio las carretas que José había enviado para transportarlos, «revivió el espíritu de Jacob su padre», y exclamó: «Basta; José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera». Con más de ciento treinta años, emprendió el viaje hacia Egipto junto con toda su familia, setenta personas en total, dejando la tierra que Dios le había prometido a sus antepasados.
Dios se le apareció a Jacob en el camino, en Beerseba, tranquilizándolo: «No temas de descender a Egipto, porque allí yo te pondré en gran nación... y yo también te haré volver ciertamente». José, al enterarse de que su padre se acercaba, «enganchó su carro y vino a recibir a Israel su padre», y al verlo, «se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente».
Jacob, abrazando por fin al hijo que llevaba tanto tiempo llorando, dijo unas palabras llenas de paz: «Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, pues aún vives». La familia entera se instaló en la región de Gosén, y José cuidó de su padre y de sus hermanos durante los años que le quedaron de vida — un final feliz construido, paso a paso, sobre el perdón que José ya había ofrecido.
📖 Génesis 45,25-46,30
🎬 Ficha de reparto
Jacob
Padre anciano que, tras veinte años de luto, se reencuentra con José, a quien creía muerto.
José
Recibe a su padre en Egipto y cuida de su familia durante el resto de sus vidas.
💡 La moraleja
A veces la esperanza sobrevive incluso cuando parece que ya no queda ningún motivo para tenerla. Y cuando Dios reúne lo que parecía perdido para siempre, merece la pena creerlo, aunque al principio cueste.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, cuando algo en mi vida parezca perdido para siempre, dame la esperanza de Jacob para seguir creyendo que tú puedes devolverme lo que doy por perdido. Amén.