Domingo SavioQUIERO SER SANO
← Volver a Buenas Noches
Antiguo TestamentoDía 314 de 365
🌙 Buenas Noches

La batalla que un rey ganó organizando un coro en vez de un ejército

FeConfianza

Inicia sesión para guardar tus historias leídas y favoritas.

Hoy te voy a contar cómo el rey Josafat, al verse amenazado por una coalición enorme de ejércitos enemigos, respondió de una forma muy poco habitual: en vez de organizar principalmente sus tropas, organizó un coro para ir cantando alabanzas al frente del ejército.

El rey Josafat de Judá recibió noticias alarmantes: una gran coalición de moabitas, amonitas y otros pueblos había formado un ejército enorme para atacarlo. Ante aquella amenaza, «tuvo temor... y se dispuso a consultar a Jehová», convocando a todo el pueblo de Judá a un ayuno solemne para buscar la ayuda de Dios juntos, en vez de confiar únicamente en sus propias fuerzas militares.

Josafat oró públicamente ante toda la asamblea reunida, terminando con una confesión de humildad muy sincera: «no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos». En respuesta, Dios habló a través de un hombre llamado Jahaziel, asegurando: «No temáis... porque no es vuestra la guerra, sino de Dios... No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová».

Al día siguiente, en vez de organizar principalmente su estrategia militar, Josafat «puso cantores a Jehová, que alabasen en vestiduras santas, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre». Colocó al coro de alabanza al frente del propio ejército, una decisión militar completamente inusual, basada en la confianza de que la victoria vendría directamente de Dios.

El resultado fue sorprendente: «cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza», Dios provocó confusión entre los propios ejércitos enemigos, que terminaron atacándose entre sí, hasta destruirse completamente unos a otros sin que Judá tuviera que luchar prácticamente nada. Cuando el ejército de Josafat llegó al lugar de la batalla, «he aquí que todos eran cadáveres tendidos en tierra». Josafat y su pueblo dedicaron tres días enteros a recoger el botín, celebrando después una victoria que Dios había ganado, casi por completo, sin que ellos tuvieran que combatir.

📖 2 Crónicas 20,1-30

🎬 Ficha de reparto

Josafat

Rey que enfrenta un ejército enemigo enorme organizando un coro de alabanza en vez de solo tropas.

💡 La moraleja

A veces la respuesta más sabia ante una amenaza abrumadora no es multiplicar el esfuerzo propio, sino confiar plenamente en que Dios puede pelear la batalla, especialmente cuando la situación supera claramente nuestras propias fuerzas.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, cuando enfrente una situación que supera mis fuerzas, ayúdame a confiar en ti como hizo Josafat, en vez de confiar únicamente en mi propio esfuerzo. Amén.