La mujer que llevaba dieciocho años sin poder enderezar su espalda
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Hoy te voy a contar cómo Jesús se enfrentó a un grupo de líderes religiosos por curar, en pleno sábado, a una mujer que llevaba dieciocho años caminando doblada, sin poder mirar hacia el cielo.
Un sábado, mientras Jesús enseñaba en una sinagoga, «había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar». Dieciocho años sin poder mirar directamente hacia arriba, sin poder relacionarse con nadie mirándole de frente, cargando con una limitación física que también la limitaba socialmente.
Jesús, al verla, la llamó y le dijo: «Mujer, eres libre de tu enfermedad». Puso sus manos sobre ella, y «al momento se enderezó, y glorificaba a Dios» — dieciocho años de una postura forzada desaparecieron en un instante, y aquella mujer pudo, por primera vez en mucho tiempo, mirar hacia arriba con libertad.
El jefe de la sinagoga, sin embargo, «indignado de que Jesús hubiese sanado en sábado», se dirigió a la multitud, no directamente a Jesús, diciendo: «Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de sábado». Le molestaba más el cumplimiento estricto de una norma que la alegría de ver a una mujer liberada de dieciocho años de sufrimiento.
Jesús le respondió con firmeza, señalando la incoherencia de su postura: «¿No desata cada uno de vosotros su buey o su asno del pesebre en sábado, y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en día de sábado?». Ante esta respuesta, «se avergonzaban todos sus adversarios», mientras que «todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él».
📖 Lucas 13,10-17
🎬 Ficha de reparto
La mujer encorvada
Curada por Jesús tras dieciocho años sin poder enderezar su espalda.
El jefe de la sinagoga
Se indigna de que Jesús cure en sábado, priorizando la norma sobre la persona.
💡 La moraleja
A veces hay normas que, tomadas de forma demasiado rígida, terminan importando más que las personas mismas. Jesús nos enseña a poner siempre a la persona en el centro, especialmente cuando lleva mucho tiempo cargando con un sufrimiento.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, ayúdame a poner siempre a la persona por encima de la norma rígida, como hiciste tú con esta mujer. Líbrame de las cargas que llevo demasiado tiempo cargando. Amén.