El llanto de un padre por el hijo que lo había traicionado
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Hoy te voy a contar el final de la rebelión de Absalón, y el llanto desgarrador de un padre que, a pesar de todo lo que su hijo le había hecho, hubiera preferido morir él mismo en su lugar.
La guerra entre las tropas de David y las de su hijo rebelde Absalón se libró finalmente en el bosque de Efraín, donde el ejército de Absalón fue derrotado. Durante la huida, Absalón, montado en una mula, quedó atrapado: su larga cabellera, de la que tan orgulloso estaba, se enredó en las ramas de una gran encina, dejándolo colgando indefenso, «entre el cielo y la tierra».
Joab, el general de David, a pesar de que el rey había ordenado expresamente tratar a Absalón con benignidad, lo mató allí mismo junto con otros hombres, considerando que representaba un peligro mientras siguiera con vida. Después de la batalla, David esperaba con angustia noticias del desenlace, y preguntaba una y otra vez a los mensajeros que llegaban: «¿El joven Absalón tiene paz?».
Cuando finalmente le confirmaron la muerte de su hijo, la reacción de David dejó a un lado por completo su condición de rey victorioso: «se turbó el rey, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!». Un padre, deshecho de dolor, lamentando a un hijo que lo había traicionado profundamente.
El duelo de David fue tan intenso y prolongado que su propio general, Joab, tuvo que reprenderlo, recordándole que sus soldados habían arriesgado sus vidas por él ese mismo día, y que su llanto excesivo por el enemigo derrotado estaba humillando a quienes lo habían defendido con lealtad. David, finalmente, tuvo que contener su dolor para salir a agradecer a su ejército — pero aquel lamento por su hijo quedó como uno de los momentos más humanos y desgarradores de toda su historia.
📖 2 Samuel 18,6-33
🎬 Ficha de reparto
David
Llora desconsoladamente la muerte de su hijo Absalón, a pesar de la traición que había sufrido.
Absalón
Muere en la derrota de su rebelión, atrapado por su propio cabello en un árbol.
💡 La moraleja
El amor de un padre puede sobrevivir incluso a la traición más profunda, como demostró David llorando por Absalón. A veces amar a alguien no significa aprobar lo que hizo, sino seguir doliéndose de verdad por su pérdida.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, tú que amas incluso a quien te traiciona, dame un corazón capaz de seguir amando y doliéndome por quien me hace daño, sin dejar que el dolor se convierta en odio. Amén.