El joven rey al que Dios le dijo: «Pide lo que quieras»
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Hoy te voy a contar qué pidió el rey Salomón cuando Dios se le apareció en un sueño y le hizo la oferta más generosa que un rey podría recibir: «Pide lo que quieras que yo te dé».
Salomón, hijo de David, había heredado el trono de Israel siendo todavía joven, con la enorme responsabilidad de gobernar a todo un pueblo. Una noche, Dios se le apareció en un sueño en Gabaón, y le dijo: «Pide lo que quieras que yo te dé» — una oferta prácticamente ilimitada, que cualquier persona podría haber usado para pedir riqueza, poder o una larga vida.
Salomón, en su respuesta, mostró primero una gran humildad, reconociendo sus propias limitaciones: «Yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir... y tu siervo está en medio de tu pueblo... pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud». En vez de pedir algo para sí mismo, pidió lo necesario para cumplir bien su responsabilidad: «Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo».
A Dios le agradó tanto esta petición que le respondió: «Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas... sino que pediste para ti inteligencia para oír juicio; he aquí lo he hecho conforme a tus palabras». Le concedió «corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú».
Además, Dios añadió algo que Salomón ni siquiera había pedido: «Y aun también te he dado las cosas que no pediste, así riquezas como gloria». La sabiduría de Salomón se haría legendaria en todo el mundo conocido de la época, atrayendo a visitantes de reinos lejanos —como la propia reina de Saba— que querían comprobar por sí mismos si la fama de su sabiduría era cierta.
📖 1 Reyes 3,5-14
🎬 Ficha de reparto
Salomón
Joven rey que pide a Dios sabiduría para gobernar bien, en vez de riquezas o poder.
💡 La moraleja
Pedir lo que de verdad ayuda a servir bien a los demás, en vez de pedir solo para el propio beneficio, es una forma profunda de sabiduría. A veces, al pedir lo correcto, Dios añade también lo que ni siquiera nos atrevimos a pedir.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame un corazón sabio como el de Salomón, capaz de pedirte lo que de verdad importa para servir bien a los demás, en vez de pedir solo para mi propio beneficio. Amén.