Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 51 de 365
🌙 Buenas Noches

La tormenta que se calmó con solo tres palabras

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Hoy te voy a contar el momento en que los discípulos, aterrados en una barca a punto de hundirse, descubrieron que Jesús, dormido en la popa, tenía autoridad hasta sobre el viento y el mar.

Después de un largo día enseñando a la multitud, Jesús le pidió a sus discípulos que cruzaran el lago en barca al anochecer. Agotado, Jesús se quedó dormido en la popa, con la cabeza sobre un cabezal, mientras una tormenta violenta se levantaba de repente, con olas tan fuertes que empezaron a entrar en la barca.

Los discípulos, varios de ellos pescadores experimentados que conocían bien aquel lago y sus peligros, se aterrorizaron de verdad — y aun así, Jesús seguía profundamente dormido, sin que el estruendo lo despertara. Desesperados, lo zarandearon gritando: «¡Maestro, maestro, que perecemos! ¿No te importa que nos hundamos?».

Jesús se levantó, y con una calma total, reprendió al viento y le dijo al mar: «¡Calla, enmudece!». Al instante, el viento cesó y sobrevino una gran bonanza — la tormenta se detuvo por completo, tan de golpe como había empezado. Después, se volvió hacia sus discípulos con una pregunta que los dejó pensando: «¿Por qué estáis así de miedosos? ¿Cómo no tenéis fe?».

Los discípulos, más impresionados aún por la calma repentina que por la propia tormenta, se preguntaban entre ellos, llenos de asombro: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?». Habían visto ya muchos milagros de Jesús, pero este les mostró algo distinto: su autoridad no se limitaba a curar enfermedades, sino que alcanzaba incluso a las fuerzas más incontrolables de la naturaleza.

📖 Marcos 4,35-41

🎬 Ficha de reparto

Jesús

Calma una tormenta violenta con una simple orden, mostrando su autoridad sobre la naturaleza.

Los discípulos

Aterrados por la tormenta, despiertan a Jesús y quedan asombrados al ver que el mar le obedece.

💡 La moraleja

En medio de tus tormentas, Jesús puede parecer «dormido», ausente, sin darse cuenta de lo que sufres. Pero está ahí, y tiene autoridad sobre lo que a ti te desborda por completo — solo hace falta despertarlo con fe, no solo con pánico.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, cuando la tormenta me haga sentir que no te importa lo que me pasa, recuérdame que tienes poder sobre lo que a mí me supera. Aumenta mi fe en medio del miedo. Amén.