La familia que se negó a beber vino, aunque el propio profeta se lo ofreciera
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Hoy te voy a contar una historia curiosa que el profeta Jeremías usó como ejemplo para todo el pueblo: la de una familia, los recabitas, que se mantuvo fiel durante generaciones a una norma que su antepasado les había dejado, incluso cuando el propio profeta les ofreció romperla.
Dios le pidió a Jeremías que reuniera a la familia de los recabitas, descendientes de Jonadab hijo de Recab, y les ofreciera vino para beber, como una especie de prueba. Los recabitas eran conocidos por seguir una norma muy estricta que su antepasado Jonadab les había dejado generaciones atrás: no beber vino, no construir casas, no sembrar ni tener viñas, sino vivir siempre en tiendas, como una forma de mantener un estilo de vida sencillo y nómada.
Cuando Jeremías les ofreció el vino, ellos respondieron con una firmeza total: «No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab, nuestro padre, nos ordenó diciendo: No beberéis vino vosotros ni vuestros hijos jamás». A pesar de las generaciones que habían pasado desde aquella instrucción original, y a pesar de que era el propio profeta de Dios quien se lo ofrecía, mantuvieron su fidelidad a la norma familiar sin ninguna excepción.
Explicaron también cómo habían mantenido el resto de las instrucciones de su antepasado: «no hemos edificado casas... ni hemos tenido viña, ni heredad, ni sementera; y hemos habitado en tiendas... hemos obedecido a la voz de Jonadab nuestro padre». Su fidelidad no era ocasional, sino consistente en todos los aspectos de la instrucción original que habían recibido, generación tras generación.
Dios usó aquel ejemplo tan concreto para hacer un contraste doloroso con el propio pueblo de Judá: «Los hijos de Jonadab hijo de Recab han sido fieles al mandamiento que les dio su padre; mas este pueblo no me ha obedecido a mí». Si una familia había sido capaz de mantener una fidelidad tan estricta hacia la instrucción de un antepasado humano durante generaciones, ¿cuánto más debería el pueblo entero haber sido fiel a las instrucciones del propio Dios, que era muchísimo más importante?
📖 Jeremías 35,1-19
🎬 Ficha de reparto
Los recabitas
Familia que mantiene fielmente, durante generaciones, la instrucción de su antepasado de no beber vino.
💡 La moraleja
La fidelidad constante a lo que de verdad importa, sostenida generación tras generación, puede convertirse en un ejemplo poderoso para otros. Vale la pena preguntarse qué tan fieles somos a lo que Dios nos ha pedido, en comparación con la fidelidad que otros muestran hacia normas mucho menos importantes.
🙏 Una oración antes de dormir
Señor, dame la fidelidad constante de los recabitas hacia lo que de verdad importa, especialmente hacia lo que tú me has pedido. Amén.