Domingo SavioQUIERO SER SANO
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Nuevo TestamentoDía 270 de 365
🌙 Buenas Noches

La astilla en el ojo ajeno, y la viga en el propio

HumildadPrudencia

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Hoy te voy a contar una de las enseñanzas más directas de Jesús sobre cómo tratamos a los demás: la imagen, casi cómica en su exageración, de alguien que se preocupa por una pequeña astilla en el ojo de otro mientras ignora una viga entera en el suyo propio.

Dentro de su gran discurso en el monte, Jesús abordó un tema muy humano: la tendencia a juzgar con severidad los defectos ajenos mientras se ignoran los propios. Empezó con una advertencia clara: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido».

Para ilustrar este punto, usó una imagen deliberadamente exagerada y hasta un poco cómica: «¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?». La imagen de intentar sacar una simple astilla del ojo de otra persona mientras se tiene una viga entera de madera atravesada en el ojo propio resulta absurda a propósito, para que el mensaje quedara grabado con claridad.

Jesús calificó directamente a quien actuaba de esta forma: «¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano». No estaba diciendo que nunca se pudiera ayudar a otra persona a corregir un error real —de hecho, hablaba de sacar la paja después—, sino que era necesario examinar primero, con honestidad, los propios defectos antes de señalar con dureza los ajenos.

Esta enseñanza no elimina por completo la posibilidad de ayudar a otros a crecer o de señalar con delicadeza un error real, pero sí exige un orden claro: primero la autocrítica honesta, después, si es necesario, la ayuda hacia el otro, con la humildad de quien ya ha reconocido sus propios defectos, en vez de la superioridad de quien se cree libre de cualquier error.

📖 Mateo 7,1-5

🎬 Ficha de reparto

Jesús

Enseña, con la imagen de la viga y la paja, sobre la importancia de examinar primero los propios defectos.

💡 La moraleja

Antes de juzgar con dureza los defectos de otra persona, vale la pena examinar primero, con honestidad, los propios. La crítica hecha desde la humildad de reconocer las propias limitaciones es muy distinta a la que se hace desde la superioridad.

🙏 Una oración antes de dormir

Señor, ayúdame a examinar primero mis propios defectos antes de juzgar con dureza los de los demás. Dame humildad para verme con la misma honestidad que veo a otros. Amén.